Dos horas caminando en la oscuridad para rescatar a un montañero cántabro perdido a 1.500 metros en Ponga

Los bomberos del Servicio de Emergencias del Principado de Asturias salvaron en la madrugada del viernes a un senderista de 69 años que se quedó desorientado y sin fuerzas en el pico Maciédome, en el concejo de Ponga, siendo localizado ileso tras una intensa búsqueda nocturna.

Dos horas caminando en la oscuridad para rescatar a un montañero cántabro perdido a 1.500 metros en Ponga

La llamada de socorro llegó al Centro de Coordinación de Emergencias del 112 Asturias a las 22.28 horas del jueves. El afectado, natural de Cantabria, explicó a los operadores que había ascendido al Maciédome desde Taranes y que en ese momento se encontraba cerca del Tiatordos. Estaba agotado, desorientado y no se veía capaz de descender solo por el monte en plena oscuridad.

La Sala 112 activó de inmediato a dos efectivos del Grupo de Rescate de Bomberos, que partieron hacia la zona sin demora. Tras llegar al pueblo de Taranes pasada la medianoche, los rescatadores iniciaron una caminata de dos horas por el terreno abrupto de la sierra pongueta hasta dar con el montañero.

Noticias de Oviedo en tu WhatsAppGratis, sin registros y sin que nadie vea tu número.
Unirme al canal
🎉
¡Tineo está en fiestas!Qué hay hoy — programa en vivo14 — 18 ago
En fiestas

Lo encontraron a las 02.14 horas, a unos 200 metros de la ruta marcada y a 1.500 metros de altitud. El hombre estaba ileso, pero completamente exhausto y sin orientación. Los bomberos le proporcionaron agua y comida y, una vez recuperado, lo acompañaron de vuelta al punto de partida.

A las 04.50 horas, el senderista quedó sano y salvo junto a su vehículo en Taranes, en perfecto estado según confirmaron los equipos de emergencia. Los efectivos emprendieron entonces el camino de vuelta a su base en La Morgal, donde llegaron a las 06.16 horas, tras una noche entera de intervención.

El Maciédome, enclavado en el corazón del Parque Natural de Ponga, es una de las cimas más frecuentadas del oriente asturiano, pero su terreno puede volverse traicionero cuando la luz del día desaparece y la fatiga hace mella.

Este rescate vuelve a poner sobre la mesa la importancia de planificar bien cualquier ruta de montaña: calcular los tiempos de bajada con margen suficiente, llevar siempre agua, comida y el teléfono cargado, y no dudar en llamar al 112 ante cualquier situación de emergencia en el medio natural.