Valladolid ha sido escenario de un accidente significativo en el paseo Arco de Ladrillo. Un conductor, que se encontraba bajo los efectos del alcohol, derribó un semáforo en la importante intersección con la calle Arca Real. La incidencia ocurrió poco antes de las 19:30 horas y generó una situación complicada en la circulación del área.

El vehículo involucrado, una furgoneta rotulada con publicidad de una cervecera, se subió a la mediana antes de impactar con el semáforo. Tras el choque, se conoció que el conductor intentó continuar su camino, pero fue localizado a aproximadamente 100 metros del lugar del accidente, con una de las ruedas pinchada.

La Policía Municipal se presentó rápidamente en la escena y se encontró con el semáforo en el suelo y el tráfico afectado. Todos los semáforos que regulan la rotonda dejaron de funcionar, lo que resultó en atascos en la zona. La policía tuvo que regular el tráfico mientras se realizaban las labores de reparaciones.

El conductor, al ser sometido a la prueba de alcoholemia, dio positivo en un nivel que podría ser calificado como delito penal. Este resultado fue corroborado por los agentes intervinientes, quienes confirmaron los síntomas evidentes del estado de embriaguez.

Este no fue un incidente aislado en Valladolid, ya que ese mismo día, otro conductor implicado en un choque en el túnel de La Circular también dio positivo en las pruebas de alcoholemia. Esto ha levantado preocupaciones respecto a la seguridad vial en la ciudad.

Las incidencias de esta jornada han puesto de manifiesto la necesidad de una mayor vigilancia del tráfico y de la conducción responsable. Las autoridades locales siguen evaluando distintas medidas para abordar este tipo de situaciones en el futuro.

Actualmente, el Ayuntamiento se encuentra preparando un plan de seguridad vial que incluye campañas de concienciación sobre los riesgos de la conducción bajo los efectos del alcohol, pero aún no se han anunciado fechas específicas para su implementación.

por redaccion