Las autoridades han comunicado a los vecinos de Las Navas del Marqués que el agua que llega a sus hogares no es apta para el consumo humano ni para su uso en la cocina, tras detectarse niveles de aluminio que superan los límites legalmente permitidos.

El aviso ha causado preocupación entre los habitantes de este municipio abulense, que se han visto obligados a recurrir al agua embotellada para cubrir sus necesidades más básicas mientras se trabaja en encontrar una solución al problema.
Los análisis realizados sobre el suministro han confirmado que las concentraciones de aluminio presentes en el agua rebasan los márgenes que establece la normativa sanitaria vigente. Este metal, cuando se ingiere de forma reiterada en cantidades elevadas, puede resultar dañino para la salud, siendo los grupos más vulnerables los que corren mayor riesgo: niños, personas mayores y quienes padecen enfermedades renales.
Los servicios técnicos responsables del abastecimiento han puesto en marcha los protocolos habituales para este tipo de incidencias, aunque de momento no se han dado a conocer ni el origen exacto del problema ni un plazo concreto para su resolución.
La recomendación oficial es clara: no utilizar el agua de la red para beber, cocinar ni preparar alimentos hasta que se certifique que los niveles de aluminio han regresado a la normalidad. Para otros usos domésticos como la higiene personal, el agua del grifo sigue siendo segura.
No es la primera vez que un municipio de la provincia enfrenta una situación de este tipo. Las características del terreno y las condiciones de los sistemas de tratamiento pueden provocar de manera puntual alteraciones en la composición del agua suministrada.
Los vecinos aguardan una respuesta ágil por parte de las administraciones competentes. Verse privado del uso del grifo para algo tan cotidiano como hervir unas lentejas o preparar el desayuno supone un trastorno real en el día a día de cualquier familia, y la paciencia tiene un límite cuando el problema afecta a lo más esencial.



