Ávila vibra estos días al ritmo de su pasado más antiguo. La ciudad amurallada ha acogido con entusiasmo una gran fiesta dedicada a la cultura vettona, ese pueblo prerromano que habitó estas tierras hace más de dos milenios y que dejó una huella imborrable en el carácter y la identidad de la provincia.

El ambiente en los principales espacios públicos ha sido de auténtica celebración popular. Vecinos de todas las edades se han sumado a los actos programados, que han combinado recreaciones históricas, música, artesanía tradicional y actividades para los más pequeños, convirtiendo la jornada en una cita familiar y de hermanamiento entre generaciones.
Los vetones, conocidos sobre todo por sus característicos verracos de piedra, esas esculturas de toros y cerdos que todavía hoy salpican el paisaje abulense, protagonizaron el hilo conductor de los eventos. Expertos y divulgadores locales aprovecharon la ocasión para acercar al público la riqueza de este legado arqueológico que, pese a su valor, sigue siendo poco conocido fuera de la región.
La respuesta ciudadana superó las expectativas de los organizadores. Las zonas habilitadas para los actos registraron una afluencia notable desde primera hora, y el orgullo por lo propio fue el sentimiento que más se repitió entre quienes se animaron a participar.
No faltaron tampoco puestos de productos locales y demostraciones de oficios artesanos vinculados a la tradición serrana, que completaron una oferta cultural pensada para disfrutar en familia y redescubrir las señas de identidad más profundas de Ávila.
Iniciativas como esta cobran especial importancia en un momento en que muchas ciudades medianas buscan en su historia diferenciarse y fortalecer el tejido social. Ávila, con su impresionante muralla y su pasado milenario, tiene en la cultura vettona un patrimonio extraordinario que merece seguir siendo celebrado y divulgado.
La jornada concluyó con el deseo compartido de que esta fiesta se consolide en el calendario anual de la ciudad, un encuentro donde el pasado y el presente se dan la mano para construir una identidad colectiva más sólida y consciente de sus raíces.



