La ciudad de Cáceres ha perdido a uno de sus comunicadores más reconocidos. Juan Carlos Vera Cornejo ha fallecido a los 61 años tras una larga enfermedad, dejando atrás una trayectoria que combinó el periodismo deportivo, la información de agencia y la gestión política al más alto nivel local.

Vera se formó en el colegio Licenciados Reunidos de la capital extremeña y completó sus estudios en la Universidad de Extremadura. Desde joven tuvo clara su vocación periodística, y fue precisamente el deporte su primera ventana al oficio. Durante una década cubrió la actualidad deportiva cacereña, con especial atención al baloncesto y al equipo Cáceres CB, desde las páginas del diario regional donde inició su carrera.
Después de aquella primera etapa, se incorporó a la agencia EFE como redactor en Cáceres, consolidando su perfil como profesional de la información general.
Sin embargo, el periodismo acabó dando paso a la política. A comienzos de la década de 2010, Vera asumió el cargo de jefe de gabinete de Laureano León durante su mandato al frente de la Presidencia de la Diputación Provincial, en la legislatura 2011-2015. Fue el inicio de una estrecha vinculación con el Partido Popular que le llevaría después a trabajar junto a Elena Nevado, ejerciendo de nuevo como jefe de su gabinete en la Alcaldía de Cáceres, hasta que en 2016 fue relevado de ese puesto.
En las elecciones de 2019 tomó un nuevo rumbo y se unió a Vox, formación que le designó secretario del grupo municipal en el Ayuntamiento cacereño. Desde ese cargo prestó asistencia al concejal Teófilo Amores, único representante de la formación en el Consistorio en aquel momento.
Al margen de la política y el periodismo, Vera mantuvo siempre un vínculo especial con el deporte local. Su relación con el Club Voleibol Arroyo de la localidad de Arroyo de la Luz fue una de sus señas de identidad más personales y duraderas.
Quienes le conocieron recuerdan a un profesional comprometido, cercano y con una larga memoria de la vida pública cacereña. Su fallecimiento deja un hueco difícil de llenar en una ciudad que le vio crecer tanto ante los micrófonos como en los despachos.



