Los usuarios de los trenes de Cercanías en Cantabria vivieron este lunes una jornada de interrupciones y retrasos tras la cancelación de nueve convoyes en las principales líneas que conectan Santander con el interior de la región. La empresa ferroviaria atribuyó las supresiones a «reajustes en el servicio y averías», aunque sin ofrecer más detalles sobre las causas.

Las cancelaciones afectaron a las líneas C1 y C2, que cubren los trayectos entre Santander y Reinosa, y entre la capital y Torrelavega respectivamente, dos de los corredores ferroviarios más utilizados por trabajadores y estudiantes de la región.
Los primeros problemas comenzaron a las 08.14 horas de la mañana, cuando el tren que une Bárcena con Reinosa no llegó a circular. Le siguieron los servicios previstos a las 08.52 y a las 09.57 horas en el mismo tramo, esta vez en sentido contrario, de Reinosa a Bárcena. A lo largo de la mañana, la operadora fue anunciando nuevas supresiones: el convoy de las 12.15 desde Santander entre Los Corrales de Buelna y Reinosa, el de las 14.15 entre Bárcena y Reinosa, y el de las 14.41 hasta Los Corrales.
La línea C2 también acusó el golpe. El tren que debía salir desde la capital del Besaya a las diez de la mañana rumbo a Santander quedó cancelado por avería del propio tren.
Renfe insistió en que no se trataba de una «interrupción completa, sino parcial», y que en todo momento se garantizaba al viajero una alternativa de transporte en autobús por carretera para cubrir los tramos sin servicio. Los afectados podían consultar los trayectos interrumpidos a través del canal oficial de WhatsApp de la compañía.
No obstante, en la línea C1 se llegaron a registrar durante las primeras horas del día demoras de entre 20 y 30 minutos en las circulaciones entre Santander y Reinosa, lo que provocó malestar entre los usuarios que dependían del tren para llegar a tiempo a sus puestos de trabajo.
Las explicaciones ofrecidas por la empresa se limitaron a hablar de causas «operativas», sin concretar qué fallos técnicos o de planificación motivaron una incidencia de tal magnitud en plena vuelta de las vacaciones de verano.
Los viajeros habituales de estas líneas volvieron a lamentar la falta de fiabilidad de un servicio ferroviario que, en una región como Cantabria, resulta esencial para la movilidad cotidiana de miles de personas.



