La Junta de Castilla y León ha gestionado desde el pasado jueves 23 de julio la atención social y sanitaria de 2.838 personas afectadas por los incendios declarados en la provincia de Ávila, en un operativo que se prolongó durante todo el fin de semana hasta la noche del domingo.

La cifra incluye traslados de personas mayores a otras residencias, asistencia sanitaria en los puntos de evacuación y seguimiento a domicilio a través del servicio de teleasistencia, que atendió a 705 usuarios durante la emergencia.
Un total de 626 residentes de centros de mayores fueron realojados de forma preventiva desde el jueves, con el dispositivo llegando a prepararse para trasladar a hasta 1.211 personas. Las evacuaciones comenzaron con 90 realojos el jueves, 93 el viernes y 443 el sábado. La mayoría de los evacuados del fin de semana fueron acogidos en otras provincias: Valladolid recibió a 80, Salamanca a 47 y Segovia a 38, mientras que 53 pudieron quedarse dentro de la propia provincia abulense. Otros 65 residentes del centro de Sotillo fueron trasladados a una instalación de la misma entidad en la provincia de Toledo.
No todos los centros fueron evacuados. Las 88 personas que viven en la residencia La Higuera permanecieron confinadas en el interior para evitar la inhalación de humo.
En materia sanitaria, los servicios de Sacyl activaron de inmediato los protocolos de emergencia y movilizaron recursos de atención primaria y hospitalaria. El punto más exigente fue la Escuela de Policía, donde fueron albergados más de 1.000 evacuados y se habilitó un dispositivo permanente de triaje, control clínico y soporte farmacéutico. Cerca de 200 residentes de la provincia fueron reubicados en centros específicos de la capital.
Se distribuyó material sanitario, medicación, equipos de oxigenoterapia y dispositivos de movilidad en todos los puntos de acogida. También se habilitaron camas de hospitalización para atender casos de inhalación de humos, quemaduras leves e intoxicaciones, coordinando derivaciones con el Hospital Nuestra Señora de Sonsoles.
La teleasistencia permitió además gestionar casos especialmente vulnerables, como el de una usuaria encamada a quien se facilitó un centro de día como alojamiento alternativo, o el de tres vecinos con movilidad reducida que activaron la alarma al recibir el aviso de evacuación de sus municipios.
En la actualidad, la situación se encuentra bajo control y se ha iniciado un plan de desescalada gradual en aquellos puntos donde la evolución de la emergencia lo ha permitido.
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