Desde el 1 de enero, la Policía Municipal de Valladolid ha comenzado a aplicar sanciones a ciclistas que no cumplen con la nueva normativa sobre elementos reflectantes. Este cambio responde a la ordenanza que se implementó en octubre de 2025, donde se establece que los ciclistas deben portar prendas o accesorios luminosos en condiciones de baja visibilidad y durante la noche.

El concejal de Tráfico y Movilidad, Alberto Gutiérrez Alberca, informó que en las primeras semanas de aplicación se han multado a 14 ciclistas por no llevar la vestimenta adecuada. La mayoría de estas infracciones se detectaron en el área alrededor de la estación de trenes de Campo Grande, mientras que una se registró en la Acera de Recoletos.

La sanción por incumplir esta normativa es de 200 euros, aunque se ofrece una reducción a 100 euros si el pago se realiza de forma rápida. Esta regulación se ha calificado como falta grave dentro del marco de la nueva ordenanza. La medida busca aumentar la seguridad de los ciclistas, quienes son considerados usuarios vulnerables en el tráfico urbano.

La normativa obliga a los ciclistas a facilitar su visibilidad en la carretera y establece que el uso de elementos reflectantes es obligatorio entre el ocaso y la salida del sol. En otras circunstancias, como condiciones climáticas adversas, también se exige esta visibilidad. A nivel estatal, esta regulación se contempla en el Reglamento General de Circulación, aunque no es de carácter obligatorio para las vías urbanas.

Alberto Gutiérrez ha resaltado que el ayuntamiento tiene la competencia de regular estas normas, buscando así un entorno más seguro para los usuarios de bicicletas y otros vehículos de movilidad personal. Sin embargo, algunos representantes políticos, como la concejala Cristina Colino de Valladolid Toma la Palabra, han expresado su preocupación ante posibles efectos negativos sobre el uso de la bicicleta en la ciudad.

Colino ha indicado que la normativa podría desincentivar el uso de bicicletas, especialmente en relación con el sistema público de bicicletas conocido como Biki. Ha cuestionado qué pasaría si alguien desea usar este servicio y no dispone de una prenda reflectante, poniendo en duda la efectividad de la medida.

Finalmente, el ayuntamiento espera la aprobación de una normativa nacional para el registro de patinetes eléctricos, que obligaría a sus propietarios a matricularlos y a contratar un seguro obligatorio. La falta de esta regulación sigue siendo un tema de discusión en la agenda municipal, mientras se continúa evaluando la efectividad de las nuevas leyes sobre movilidad en la ciudad.

Las cifras de multas y la respuesta de los ciclistas ante estas nuevas regulaciones están en revisión. El impacto de la norma se podrá valorar en un futuro cercano.

por redaccion