El Ayuntamiento de Ciutadella convocará el próximo lunes un pleno municipal para aprobar una ambiciosa modificación de crédito con la que dar respuesta a una larga lista de necesidades urgentes que el equipo de gobierno no quiere posponer hasta el próximo ejercicio presupuestario.

La cantidad total que se pondrá sobre la mesa asciende a 4,8 millones de euros, extraídos del superávit generado tras la liquidación de las cuentas de 2025. El resultado de ese ejercicio dejó un saldo positivo de algo más de 5,1 millones de euros, y el remanente de tesorería acumulado por el consistorio supera los 30 millones.
La partida más abultada de la modificación, 1,2 millones de euros, servirá para pagar el incremento del plus de residencia que corresponde a los trabajadores municipales. Desde el 1 de julio este complemento se ha equiparado al que perciben los funcionarios del Estado destinados en Canarias, y tanto los ayuntamientos como el Consell tienen la obligación legal de asumir esa subida con carácter retroactivo.
Otro de los destinos destacados del dinero es la adquisición de una nueva planta refrigeradora para el geriátrico municipal, una medida que llega tras las quejas formuladas por trabajadores y usuarios durante los meses de más calor. Para ello se destinan 210.000 euros.
También se reservan 500.000 euros para amortizar anticipadamente deuda derivada de la sentencia por la expropiación de los terrenos de la Pista Voltadora, una instalación deportiva que nunca llegó a construirse. Además, se invertirán 419.000 euros en la reforma y rehabilitación del Saló Gòtic, 350.000 en la adecuación del polideportivo municipal y 250.000 en la climatización de la sede de la Policía Local.
La lista de gastos urgentes no se detiene ahí. El consistorio también prevé mejorar los aparcamientos junto a la escuela Pintor Torrent, acometer la expropiación de varios inmuebles pendientes, reparar el edificio del OAR y renovar las bombas de impulsión de aguas residuales tras los problemas de vertidos registrados en verano.
Otras partidas menores, pero igualmente significativas, incluyen 130.000 euros para los refuerzos policiales de las fiestas de Sant Joan, 60.000 para el vaciado de alcantarillado, 18.000 para nuevas cámaras de vigilancia en Serpentona y Sa Muradeta, y otros 18.000 para redactar la nueva ordenanza municipal del agua.
El pleno del lunes será el escenario en el que el gobierno local defenderá que actuar ahora, sin esperar al presupuesto de 2027, es la decisión más responsable para el municipio y sus vecinos.
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