Coches de vuelta en Es Born: vecinos y visitantes cargan contra la gestión del proceso

La Plaça des Born de Ciutadella recuperó el tráfico rodado tras 448 días como espacio peatonal, y los ciudadanos no esconden su malestar. Desde transportistas hasta turistas de paso, las opiniones recogidas en la calle apuntan a un denominador común: el proceso se gestionó mal.

Coches de vuelta en Es Born: vecinos y visitantes cargan contra la gestión del proceso

Cristóbal Bosch, transportista, reconoce que la situación no le afecta igual que a otros compañeros con vehículos de mayor tamaño, pero señala que «ha faltado diálogo y que hablando todo se puede reconducir». Dice que se adaptará a lo que se acuerde.

Paloma Gutiérrez, turista madrileña, se muestra más tajante. Ha viajado por Europa y vivió en Gante, ciudad donde el centro es peatonal, y considera que no se puede invadir el núcleo urbano de forma tan desagradable. Pone como ejemplo los debates en Madrid sobre el acceso de autobuses al Museo del Prado y pide para Ciutadella soluciones que favorezcan un turismo menos invasivo.

Joan León, residente, va más al fondo del asunto. Describe la plaza como «el garaje de Ciutadella» y, aunque se declara a favor de la peatonalización, critica el modo en que se llevó a cabo. Lamenta que cada parte eche la culpa a los demás y apunta a la responsabilidad de los propios ciudadanos en la elección de sus representantes.

Noticias de Menorca en tu WhatsAppGratis, sin registros y sin que nadie vea tu número.
Unirme al canal

Magdalena Rotger, también residente en la calle Mallorca, explica que su familia se había acostumbrado a bajar a pie y sentarse en los bancos de la plaza. Ahora ve cómo ese espacio vuelve a funcionar como aparcamiento. Propone que las terrazas se instalen bajo la acera para dejar paso libre a personas con movilidad reducida.

Sílvia Fernández, empleada de un comercio de la zona, distingue entre la peatonalización en sí y la forma en que se ejecutó. Apunta a la falta del autobús como un problema real, especialmente en verano, cuando obliga a mayores y familias con bebés a desplazarse desde el otro extremo de la ciudad. Critica las reacciones de los ediles en redes sociales y afirma que «no nos escuchan».

La situación de la plaza permanece pendiente de un pronunciamiento judicial o de un paso administrativo definitivo que determine su uso a largo plazo.

Con información de Menorca Es Diari.