La Audiencia de Valladolid ha dictado una condena de dos años de prisión a una mujer por tráfico de drogas. La sentencia se originó por su detención en marzo de 2024, cuando la mujer fue interceptada en una nave de la Avenida de Madrid con varias sustancias ilegales en su posesión. La acusada, identificada como R.B.A., admitió los hechos tras alcanzar un acuerdo con la fiscalía, lo que le permitió evitar un juicio más severo.

El incidente ocurrió el 26 de marzo de ese año, cuando la mujer, al percatarse de la presencia policial, intentó encerrar a uno de los agentes en la puerta de la nave. Al entrar, mostró una actitud evasiva y posteriormente se negó a identificarse. En sus bolsillos escondía varias cantidades de anfetamina, MDMA, cannabis y GBL, una sustancia utilizada como disolvente y que ha cobrado popularidad como droga recreativa.
Los agentes encontraron un total de 1,14 gramos de anfetamina y 0,43 gramos de MDMA, entre otras sustancias. Además, en su vehículo se hallaron otros gramos de anfetamina, lo que elevó el valor total de las drogas incautadas a aproximadamente 456 euros. La mujer, de 33 años, planeaba vender estas sustancias a terceros.
Durante el juicio, la acusada manifestó dudas sobre el acuerdo alcanzado. Su intención era solicitar la suspensión de la vista, pero el presidente del tribunal le advirtió sobre las posibles consecuencias de optar por esa vía. En caso de que se celebrara el juicio, podría enfrentarse a una pena significativamente mayor.
Finalmente, R.B.A. asumió el acuerdo inicial de dos años de prisión y una multa de 350 euros. La defensa solicitó la suspensión de la ejecución de la condena, pero el tribunal se reserva la decisión sobre si la condenada tiene derecho a no ingresar en prisión. Esta determinación dependerá de su historial penal.
La intervención policial refleja la continuidad de los esfuerzos en Valladolid para combatir el tráfico de drogas en la ciudad. Este tipo de acciones han sido cruciales para la seguridad pública y la reducción de la disponibilidad de sustancias ilegales.
La situación del caso podría cambiar en las próximas semanas, una vez que el tribunal analice si se concederán las medidas de suspensión solicitadas por la defensa. Esto mantiene un interés particular en el entorno local, donde los problemas de drogas siguen siendo un desafío para las autoridades y los vecinos.
