Cuatro cierres en un mes dejan sin hostelería varios tramos del centro de Cáceres

El local que albergó durante más de medio siglo la cafetería Acuario, en la zona de Cánovas, ha cerrado de forma definitiva. En el mismo periodo, otros tres establecimientos de la avenida de España y la plaza de los Maestros han anunciado el fin de su actividad.

Cuatro cierres en un mes dejan sin hostelería varios tramos del centro de Cáceres

El responsable del negocio en su última etapa, José Luis Gómez, conocido como ‘Naripi’, explica que el problema no fue la marcha del establecimiento, sino un enredo administrativo acumulado con el tiempo. El local arrastraba deficiencias en insonorización y en las licencias de cafetería, discoteca y cocina, y el Ayuntamiento había emitido cerca de 70 requerimientos desde 2024 para subsanarlas. Los titulares originales de la licencia, que le tenían subarrendado el espacio, no las atendieron.

«Nos ha llegado una orden del Ayuntamiento y la Policía ya ha dicho que no podemos abrir», señala Gómez. El consistorio planteó mantener únicamente una cafetería sin cocina ni terraza, pero el empresario consideró que esa salida no era viable para sostener el negocio. El local se está desmantelando estos días, y la discoteca también cerrará.

Al problema de las licencias se suma un proceso judicial de desahucio por impago, cuya ejecución estaba prevista para diciembre. Gómez asegura que él pagaba el alquiler puntualmente a quienes le subarrendaron el espacio. Intentó negociar con los propietarios del inmueble para asumir directamente el contrato, pero la propiedad rechazó la propuesta y trata de vender el local.

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El empresario señala que sacar adelante el negocio requería entre 16 y 18 horas diarias de dedicación, compatibilizadas con otros trabajos, y que había invertido tiempo y dinero en mejorar las instalaciones.

Acuario abrió en 1973, fundada por José Pérez Mallo y Ángel Cervantes. Dos años después se quedó al frente solo José Pérez Mayo, y con el tiempo la gestión pasó a tres de sus once hijos y a un yerno. En 2006 se acometió una reforma de envergadura y el local cambió su nombre a Manómetro. En 2015 una hija y su marido tomaron la gerencia, y en 2017 el nombre regresó, escrito esta vez como Aquario, con q. Hace dos años la familia traspasó el negocio a dos jóvenes empresarios, que lo bautizaron como Cánovas 6 y después como Triángulo.

Su cierre coincide con el de La Refranería, que no volvió a abrir tras el verano en el lado de los pares de la avenida de España. En la plaza de los Maestros, Las Meninas y Nuevo Mesón, conocido como ‘Los champis’ por su tapa de champiñones con salchicha y patatas fritas, ya exhiben carteles de ‘Se alquila’.

Con información de Hoy Cáceres.