La Policía Nacional ha desarticulado en Valencia una célula criminal dedicada a entrar en domicilios mediante el método del impresioning, una técnica que permite reproducir la llave de una cerradura sin forzar la puerta. Los cuatro detenidos han ingresado en prisión provisional.

Todo comenzó la madrugada del 20 de agosto, cuando el propietario de una vivienda valenciana, ausente por vacaciones, recibió en su móvil una alerta de la cámara de seguridad instalada en su puerta. A través de las imágenes en directo, vio a varias personas manipulando la cerradura. Reaccionó al instante: les habló directamente a través del sistema de audio de la cámara y los ahuyentó antes de avisar a la Policía Nacional.
El Grupo de Robos de la Brigada Provincial de Policía Judicial de Valencia asumió la investigación desde ese momento. Los agentes analizaron las pruebas y detectaron una organización con roles bien definidos. Uno de los sospechosos se encargaba de obtener la reproducción de la llave mediante el impresioning, mientras otros actuaban como señuelo para evitar despertar sospechas entre los vecinos. Un cuarto miembro vigilaba desde el exterior del edificio.
El impresioning consiste en conseguir una copia de la configuración interna de una cerradura para fabricar después una llave funcional. Su principal peligro radica en que no deja marcas visibles de entrada forzada, lo que dificulta que los propietarios detecten el robo a tiempo.
La investigación reveló además que el grupo no era local. Sus integrantes contaban con antecedentes y detenciones previas en Madrid, Alzira, Georgia y Austria, lo que apuntaba a una organización itinerante que se desplazaba entre ciudades para cometer sus delitos.
Los arrestos se produjeron en la madrugada del 21 de agosto. Una patrulla de la Comisaría de Exposición, encuadrada en el dispositivo de la Operación Verano, interceptó a los cuatro sospechosos cuando, según la investigación, se dirigían a cometer nuevos robos. Al verse sorprendidos, intentaron escapar y deshacerse de las herramientas que portaban, pero fueron reducidos y detenidos.
En el momento de la detención, la Policía se incautó de un kit completo de útiles de apertura, joyas y más de 13.000 euros en efectivo, además de los efectos presuntamente sustraídos.
Con esta operación, Valencia se libra temporalmente de una banda que operaba en las sombras, aprovechando la tecnología y la coordinación para colarse en los hogares sin dejar huella.
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