El Santuario de Nuestra Señora del Henar, en el municipio segoviano de Cuéllar, se dispone a recibir a centenares de peregrinos con motivo de su tradicional Romería, que este año se extenderá del 10 al 27 de septiembre. Una celebración profundamente enraizada en la comarca de la Tierra de Pinares y en toda la Diócesis de Segovia.

Los actos arrancarán este jueves con el inicio de la novena, que se celebrará cada mañana con misa a las 8.00 horas y, por las tardes, con rosario a las 17.30 horas seguido de novena y misa a las 18.00 horas. El domingo 13 de septiembre habrá misas a las 8.00, 12.30 y 18.00 horas. Las predicaciones durante estos días correrán a cargo del carmelita descalzo Luis Carlos Muñoz.
Uno de los momentos más esperados llegará el sábado 19 de septiembre, cuando tras la misa de las 20.30 horas dará comienzo la Procesión del Rosario de las Antorchas, presidida por el obispo de Segovia, Jesús Vidal. La pradera del santuario se iluminará con la luz de cientos de velas mientras los fieles rezan el rosario al aire libre, creando una estampa de gran belleza y recogimiento.
El domingo 20 de septiembre será el día grande de la Romería. El santuario abrirá sus puertas con misas a las 8.00, 11.00, 13.00, 18.00 y 19.00 horas. A las 12.00 horas se celebrará la Misa Mayor en la pradera, también presidida por Jesús Vidal, a la que seguirá la procesión de la Virgen. Dulzaina, tamboril y el encuentro festivo de gentes de toda la comarca darán forma a uno de los actos más emotivos del calendario religioso segoviano.
La cita no concluirá ahí. El domingo 27 de septiembre tendrá lugar el tradicional Henarillo, con misas a las 12.00, 13.00 y 19.00 horas, un acto que cierra el ciclo mariano y que permite a quienes no pudieron asistir el fin de semana anterior sumarse al fervor colectivo.
La Romería de El Henar es mucho más que una celebración religiosa. Es un punto de encuentro entre generaciones, entre pueblos y entre familias que año tras año vuelven al santuario cuellarano para renovar una tradición que forma parte de la identidad más profunda de esta tierra castellana.



