A pesar de las recientes nevadas, los pantanos de Segovia siguen con niveles de agua por debajo de lo habitual. Esto afecta directamente a la capacidad de abastecimiento de agua en la ciudad y su entorno. En particular, los embalses de la provincia están al 60% de su capacidad, una cifra que preocupa a los vecinos.

Durante el año 2025, las precipitaciones han sido catalogadas como promedio, pero no han logrado equilibrar los niveles de agua acumulada. Aunque el inicio de año trajo lluvias, un otoño seco ha dificultado que los embalses recuperen su capacidad. De acuerdo con datos de la Agencia Estatal de Meteorología, la situación es compleja, ya que los embalses presentan tres puntos menos en comparación a la media de la última década.
Los cuatro principales embalses de Segovia -Linares del Arroyo, Burgomillodo, Las Vencías y Pontón Alto- reflejan este déficit hídrico. Solo el Pantano del Pontón Alto está al 100% de su capacidad, esencial para el suministro de agua a la ciudad y alrededores. Sin embargo, el resto de embalses se encuentran significativamente por debajo de su capacidad máxima.
Las nevadas recientes han ofrecido un respiro temporal, acumulando unos 4,5 litros por metro cuadrado en la ciudad desde el comienzo del año. Aún así, la cantidad de agua embalsada sigue siendo insuficiente. Se estima que el crecimiento de vegetación durante la primavera, seguido por la escasez de agua en verano y otoño, ha contribuido a esta situación.
Además, el otoño de 2025 fue uno de los más secos, con cifras alarmantes de precipitación en los meses críticos. En septiembre, las lluvias fueron prácticamente inexistentes, lo que repercute en la salud de los ecosistemas locales. Las autoridades locales siguen monitorizando este déficit, a la espera de nuevas lluvias que ayuden a paliar la crisis hídrica.
Los informes oficiales señalan que la situación podría repercutir en otros sectores, como la agricultura y la limpieza urbana. Por lo tanto, los vecinos deben estar atentos a las recomendaciones del ayuntamiento en relación al consumo de agua. Aunque el Pantano del Pontón Alto está en buenas condiciones, el resto de embalses requieren atención urgente.
La problemática hídrica en Segovia se mantiene en el centro del debate municipal, con cada vez más ciudadanos preocupados por el futuro del agua en la región. Las medidas que se tomen en los próximos meses serán fundamentales para mitigar el impacto de esta crisis. Las nevadas recientes han sido un alivio, pero el impacto real en la gestión hídrica dependerá del deshielo y las nuevas precipitaciones en las próximas semanas.
