En Albires, un pequeño pueblo del sur de León, familias con niños en edad escolar enfrentan dificultades para acceder a la educación. A solo 9 kilómetros de distancia se encuentra el colegio de Mayorga, en la provincia de Valladolid, un destino al que no tienen acceso mediante transporte público. La situación ha generado que, a pesar de la atractiva vida rural, algunas familias se ven obligadas a asumir el transporte de sus hijos.

Arline Guerra y Sara Molero son dos madres que han llegado a Albires en busca de asentamiento y oportunidad. Sin embargo, su experiencia ha sido negativa en cuanto a la posibilidad de enviar a sus hijos al colegio cercano. Aunque en el pasado existía un transporte escolar, este ya no está operando, lo que complica la accesibilidad para las familias. Desde el colegio de Mayorga les han indicado que, al estar en diferentes provincias, no se puede ofrecer transporte a Albires.

La Junta de Castilla y León ha determinado que los estudiantes de Izagre, al que pertenece Albires, deben acudir al colegio en Valencia de Don Juan. Esta decisión ha dejado a las familias confundidas, ya que la cercanía al colegio de Mayorga parece no tenerse en cuenta. Ambos pequeños colegios, uno en Mayorga y otro en Valencia de Don Juan, están dentro de una misma zona rural que ha visto disminuir su población.

Las dificultades que enfrentan estas madres reflejan un problema mayor en las zonas rurales. La falta de opciones de transporte genera que, para llevar a sus hijos a la escuela, deban organizar sus horarios de trabajo e incluso cerrar sus negocios. Una situación que complica la rutina diaria en familias ya de por sí vulnerables por la despoblación.

Las madres también han intentado buscar soluciones, como contratar un taxi, pero han encontrado resistencia por parte de los transportistas. La falta de opciones de transporte público ha hecho que dependan de familiares o de una logística muy complicada. Ambas lamentan que, a pesar de la llegada de nuevas familias a la localidad, los servicios básicos siguen siendo insuficientes.

Además, la atención médica también se ve afectada. Aunque pertenecen a la Zona Básica de Salud de Mayorga, el acceso a servicios de salud en Valencia de Don Juan añade una capa más de dificultad para los residentes de Albires. Esta fragmentación en los servicios públicos crea un paisaje problemático para quienes se instalan en el pueblo.

La situación ha suscitado la necesidad de más servicios que atiendan a las necesidades de las familias en áreas rurales. Con la llegada de nuevas familias, se plantea la necesidad de que las instituciones reconsideren su enfoque hacia el transporte y otros servicios públicos. Las voces de estos vecinos marcan un momento crucial para la sostenibilidad de Albires.

El futuro inmediato implica un replanteamiento de estas cuestiones, ya que las familias continúan enfrentando un dilema diario que afecta su calidad de vida y la viabilidad del asentamiento rural. Es un contexto que permanecerá bajo el escrutinio de la comunidad y las autoridades locales a medida que busquen soluciones viables.

por redaccion