La Policía Nacional ha detenido a dos personas en la Avenida de Burgos, Valladolid, tras un robo ocurrido el pasado 28 de enero en un supermercado de la zona. Los arrestados, una pareja compuesta por un hombre y una mujer, son sospechosos de haber sustraído una cartera y un teléfono móvil a una clienta mientras ella se encontraba en la sección de frutas y verduras del establecimiento.

El suceso tuvo lugar alrededor de las 14:00 horas. El vigilante de seguridad del supermercado, al notar actitudes sospechosas en la pareja, decidió revisar las cámaras de seguridad. Observó cómo el hombre aprovechó que la víctima manipulaba productos para introducir su mano en el bolso y sustraer el teléfono móvil y la cartera, que luego ocultó entre sus ropas.
A la intervención del vigilante, el varón intentó huir, pero un forcejeo se generó cuando el personal del supermercado le impidió salir. En ese momento, la mujer, que había estado actuando como cómplice, también trató de escapar, lo que provocó un caos en la entrada del establecimiento. Finalmente, la pareja fue retenida hasta la llegada de la policía.
La víctima se dio cuenta del robo cuando intentó usar su cartera en la línea de cajas. El vigilante, al ser informado de la situación, contactó a las autoridades para que se presentaran en el lugar. Los objetos sustraídos, que incluían 180 euros en efectivo junto con documentación personal, fueron recuperados y entregados a la afectada.
El procedimiento de identificación de los detenidos resultó complicado. Ambos ofrecieron datos contradictorios sobre su identidad e incluso afirmaron no conocerse, lo que dificultó su identificación inmediata. Tras ser trasladados a dependencias policiales, se descubrió que la mujer tenía una requisitoria pendiente por un delito de estafa en otra localidad.
Este tipo de robos en grandes superficies ya ha sido reportado anteriormente en Valladolid, mostrando un patrón delictivo en el que operan en grupo y de manera itinerante. Se sospecha que buscan un beneficio económico inmediato mediante este modus operandi, que involucra la colaboración entre las partes.
La situación ha generado preocupación entre los clientes del supermercado y los comerciantes de la zona, quienes suelen ver con regularidad cómo estos incidentes afectan la seguridad en el área. El comercio local se enfrenta a desafíos constantes debido a la actividad delictiva, y la colaboración entre las fuerzas de seguridad y los establecimientos es fundamental para mitigar estos problemas.
