La Policía Nacional ha imputado a un hombre por la quema de 19 contenedores en diferentes puntos de Valladolid. Este individuo, ya detenido anteriormente el 13 de enero, fue identificado como responsable de incendios en varias ocasiones, utilizando un mismo modus operandi. Según las investigaciones, se acercaba a los contenedores, prendía fuego a papeles y los lanzaba al interior, provocando serios daños y encendiendo las llamas.

Los incidentes se han registrado en múltiples calles de la ciudad, incluyendo Arca Real, Embajadores, Transición, Botijas, Paseo Juan Carlos I y Caamaño. La actuación del pirómano no se limitó a un solo día, ya que la frecuencia de la quema se extendió desde octubre de 2025 hasta enero de 2026, generando preocupación entre los vecinos.

Las autoridades pudieron vincular estos incidentes con otros incendios en el barrio de La Rubia. Estos también presentaban un patrón temporal similar, ocurriendo entre las cinco y seis de la mañana. Este detalle crucial fue clave para establecer el vínculo entre todos los casos y su sospecha se concentró en este mismo individuo.

La investigación ha revelado coincidencias notables entre los recientes incendios y aquellos que tuvieron lugar en el pasado. En particular, se registraron tres incendios casi al mismo tiempo el 26 de noviembre en distintas localizaciones, lo que llevó a una mayor preocupación por la seguridad en la zona. La efectividad de los Bomberos fue notable al contener las llamas y evitar daños a vehículos cercanos.

Aparte de los daños a los contenedores, el fuego llegó a afectar a otros bienes, como ocurrió con un restaurante cercano al incendio en Paseo Zorrilla. Esto subraya el aumento de riesgos que conlleva este tipo de actos. Los bomberos tuvieron que intervenir en cada ocasión para sofocar las llamas y garantizar la seguridad de las áreas afectadas.

Los contenedores quemados son propiedad del Ayuntamiento de Valladolid. Esto implica un coste adicional para el municipio, tanto por la reposición de los mismos, como por las posibles indemnizaciones a propietarios afectados. La repetición de estos episodios de vandalismo ha despertado la inquietud de los vecinos, quienes piden más vigilancia en las calles.

Los agentes de la Policía Nacional continuarán su investigación, ya que varios incendios ocurridos durante el año pasado también podrían estar relacionados con este caso. Se espera que las indagaciones aporten más información sobre otros posibles implicados. La próxima etapa se centra en recopilar pruebas y testimonios que avalen el alcance de esta situación en el barrio y sus alrededores.

por redaccion