La Asociación de Vecinos La Parrilla de Segovia admite abiertamente que comienza a dudar de que la Consejería de Educación tenga verdadera voluntad de sacar adelante el instituto de Secundaria del barrio. Tras una década de promesas y más de dos años con las obras completamente paralizadas, la paciencia del vecindario toca fondo.

El detonante del nuevo malestar han sido las últimas declaraciones de la consejera de Educación, María Pardo, quien explicó que la licitación de la obra sigue bloqueada porque la abundancia de granito en el subsuelo obliga a realizar un test de resistencia térmica. El objetivo es comprobar si el sistema de geotermia incluido en el proyecto es viable. Hasta que esa prueba no arroje resultados, la Junta evita fijar ninguna fecha para reanudar los trabajos.
El presidente de La Parrilla, Félix Maroto, no oculta su desconcierto. Los vecinos esperaban que el único obstáculo pendiente fuera completar los trámites administrativos para volver a licitar la construcción. La aparición de un problema técnico en el terreno les hace sospechar que el bloqueo es mucho más profundo de lo que les habían hecho creer.
Lo que más desconcierta a Maroto es el momento en que surge el inconveniente. El terreno es exactamente el mismo que el Ayuntamiento cedió a la Junta hace años, el mismo sobre el que ya comenzaron a levantarse las paredes del edificio. La pregunta que se hacen en el barrio es tan sencilla como incómoda: si antes se podía construir, ¿por qué ahora no?
El dirigente vecinal recuerda que las obras no se detuvieron por problemas con el suelo, sino por los conflictos con las empresas adjudicatarias. Dos constructoras abandonaron sucesivamente unos trabajos que llevan paralizados desde marzo de 2024. Si los estudios actuales revelan que el proyecto no se adaptaba bien al terreno desde el principio, Maroto pide que se aclaren las causas y, si procede, las responsabilidades.
Para colmo, los vecinos se enteraron de todo esto a través de los medios de comunicación, sin recibir información directa de la Administración.
La asociación ha decidido solicitar una reunión con la delegada territorial de la Junta en Segovia, Raquel Alonso, aunque sin prisas. No quieren una convocatoria que sirva únicamente para repetir lo ya dicho en público. Prefieren esperar a que haya novedades reales sobre el expediente y entonces sentarse a escuchar perspectivas concretas.
Diez años después, San Lorenzo sigue sin su instituto y con más dudas que nunca.



