Doscientos años de servicio en las calles de Valladolid reciben el máximo reconocimiento de la ciudad

La Policía Municipal de Valladolid ha sido galardonada con la Medalla de Oro de la ciudad en un acto solemne celebrado este sábado, que ha puesto el broche de oro a los actos conmemorativos del bicentenario de la institución.

Doscientos años de servicio en las calles de Valladolid reciben el máximo reconocimiento de la ciudad

El alcalde Jesús Julio Carnero presidió la ceremonia y entregó la distinción a la superintendente jefa Julia González, quien recogió el galardón en nombre de todos los agentes que forman y han formado parte del cuerpo a lo largo de su historia.

La Medalla de Oro fue aprobada por unanimidad de todos los grupos municipales en el Pleno del 27 de octubre de 2025, un respaldo que refleja el reconocimiento transversal a la labor de este cuerpo policial entre todas las fuerzas políticas con representación en el consistorio.

Carnero quiso subrayar el vínculo profundo entre la institución y la propia identidad de la ciudad. «La Policía Municipal es una parte inseparable de la historia y de la vida cotidiana de Valladolid», afirmó el regidor, quien destacó que el galardón pertenece también a quienes precedieron a los actuales agentes.

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Los orígenes del cuerpo se remontan al 12 de enero de 1826, cuando se creó la llamada Partida de Capa, formada por apenas 16 efectivos y un comandante. Dos siglos después, la Policía Municipal cuenta con 432 agentes y una estructura moderna que incluye unidades especializadas como la Policía de Barrio, el Agente Tutor, la Unidad Ciclista, la Unidad de Drones y el Subgrupo Especial de Seguridad, entre otras.

Un hito relevante de su historia es la incorporación de la mujer al cuerpo, que tuvo lugar en 1973. Hoy son 72 las agentes femeninas en activo, y por primera vez en su historia la institución está dirigida por una mujer, la propia Julia González.

El acto incluyó la imposición de la corbata al guion de la institución, la entrega de condecoraciones del bicentenario y un sentido homenaje a los agentes fallecidos en acto de servicio, con un recuerdo especial dirigido a sus familias.

Valladolid ha querido así saldar una deuda de gratitud con quienes día a día patrullan sus calles, atienden a sus vecinos y velan por la convivencia en los barrios. Doscientos años de historia que, lejos de cerrarse, siguen escribiéndose cada jornada en la ciudad.