Los fuegos artificiales del lunes por la noche en las fiestas de San Mateo de Logroño terminaron antes de tiempo y sin traca final. La empresa responsable, Pirotecnia Artefogo, se vio obligada a interrumpir el espectáculo por un fallo en el software de las consolas de disparo que dejó inutilizados ambos sistemas.

El público reunido para ver la segunda sesión del certamen de fuegos reaccionó con una mezcla de aplausos, quejas y abucheos durante los breves parones que se produjeron entre los lanzamientos, y con más descontento cuando quedó claro que no habría ningún estruendo final.
Poco después del espectáculo, el Ayuntamiento de Logroño explicó a través de las redes sociales que el fallo informático obligó a cortar el show antes de lo previsto y que la decisión de parar se tomó con el objetivo de no comprometer la seguridad de los asistentes. La empresa trasladó sus disculpas al Ayuntamiento y a los vecinos.
Este martes, el responsable de Protección Civil de Logroño, Eduardo Modrego, detalló que la avería afectó al software de las consolas de disparo e impidió el funcionamiento de los dos sistemas. Tras realizar todas las comprobaciones necesarias y varios intentos de activar el sistema de disparo manual, se optó por suspender el espectáculo al no poder asegurar que el dispositivo funcionara correctamente.
Los Bomberos de Logroño prolongaron su actuación una vez concluido el espectáculo por los artefactos que quedaron sin explosionar.
El Ayuntamiento ha abierto un expediente a Pirotecnia Artefogo para determinar las posibles responsabilidades y, en su caso, las medidas que pudieran derivarse. La empresa ha quedado excluida del Concurso Internacional de Fuegos Artificiales.
Con información de La Rioja Logroño.



