La familia del seguidor del Racing fallecido en marzo tras golpearse la cabeza con una alcantarilla en un parque de Santander da un paso decisivo en la búsqueda de responsabilidades. La acusación particular ha solicitado a la jueza instructora que involucre al Ayuntamiento de la ciudad como responsable civil, después de que un informe policial revelara que la alcantarilla sobresalía 18 centímetros del nivel del suelo el día de los hechos.

Mariano Gutiérrez Lois perdió la vida el 21 de marzo de este año en el interior del parque situado entre la calle Simón Cabarga y Los Pinares del Grupo Benidorm. Se dirigía a los Campos de Sport de El Sardinero para ver el partido del Racing contra el Albacete cuando una discusión con un vecino de la zona derivó en forcejeos. En uno de esos lances, Mariano cayó hacia atrás y se golpeó la cabeza contra el canto de la alcantarilla. Murió prácticamente en el acto por el grave traumatismo craneoencefálico sufrido. Los testigos y el propio investigado llamaron al 112 de inmediato.
El dato que ahora centra la investigación es el informe elaborado por la Policía Nacional, que acredita que la alcantarilla en cuestión presentaba un resalte de 18 centímetros sobre el pavimento. Sin embargo, cuando los agentes realizaron una inspección ocular el pasado 12 de mayo, comprobaron que ese desnivel había desaparecido: alguien había aplicado mortero, hormigón u otro material similar para nivelarla con el suelo. Para la acusación particular, esto constituye una manipulación que no ha hecho sino reforzar sus argumentos.
El letrado de los familiares ha pedido a la jueza Mercedes Compostizo que determine qué departamento municipal es titular de esa infraestructura y quién se responsabiliza de su mantenimiento, ya sea el propio Consistorio o una empresa concesionaria del servicio.
La acusación también solicita que el caso sea calificado como homicidio imprudente. El investigado, un vecino de la zona que llevaba puesta una camiseta del Albacete por su vinculación pasada con el club como entrenador de categorías inferiores, se ha acogido en dos ocasiones a su derecho a no declarar. La jueza lo dejó en libertad provisional con la obligación de comparecer cuando sea citado.
Lo que en un primer momento pareció una terrible fatalidad empieza a tener contornos jurídicos más definidos. La familia de Mariano no renuncia a que se depuren todas las responsabilidades posibles.



