El CEIP Covalta de Albaida abre sus puertas tras cinco años de espera y una inversión que supera los dos millones

Cerca de 200 alumnos del municipio valenciano de Albaida podrán estrenar el nuevo curso escolar en su propio centro por primera vez desde 2021. El CEIP Covalta recupera su actividad después de una larga odisea de obras paralizadas, contratos rotos y gestiones municipales que han culminado con una inversión total superior a los dos millones de euros.

El CEIP Covalta de Albaida abre sus puertas tras cinco años de espera y una inversión que supera los dos millones

El colegio celebró el pasado viernes una jornada de puertas abiertas en la que familias, vecinos y autoridades recorrieron las instalaciones renovadas antes del inicio oficial del curso. El alcalde de Albaida, Juan Carlos Roses, acompañó a los asistentes por las aulas, los patios, el comedor y las instalaciones deportivas del centro.

La historia de estas obras arrancó en 2021 con un presupuesto inicial de algo más de un millón de euros y la previsión de concluirse en año y medio. Sin embargo, los trabajos se detuvieron en 2022, cuando apenas se había ejecutado el 35% de lo previsto. La empresa constructora solicitó la resolución del contrato en 2023, dejando a los escolares atrapados en instalaciones provisionales durante varios cursos consecutivos.

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El Ayuntamiento logró a mediados de 2024 cerrar un acuerdo con la constructora para resolver el contrato anterior sin indemnización y puso en marcha un nuevo proceso de licitación. Las obras se retomaron a finales de ese mismo año y quedaron concluidas en junio de 2026.

La inversión final ha ascendido a aproximadamente 1,7 millones de euros, sufragados íntegramente a través del Pla Edificant de la Conselleria de Educación. A esa cifra se suman más de 300.000 euros adicionales para reforzar el muro de contención del centro, una actuación no prevista inicialmente pero que el consistorio consideró imprescindible para garantizar la seguridad del edificio. El proyecto también incorporó placas solares durante esta segunda fase.

«Hemos trabajado para desbloquear una situación que llevaba demasiado tiempo enquistada», señaló Roses durante el acto, quien destacó que el objetivo siempre fue que los niños pudieran volver a un centro seguro y en plenas condiciones.

Para las familias de Albaida, el inicio de este curso supone el fin de años de incertidumbre e instalaciones temporales. Un regreso que, aunque tardío, llega con un colegio renovado y preparado para acoger a sus casi 200 alumnos con todas las garantías.