El claustro del Monasterio de Oña se llena de historia con el espectáculo que une a todo un pueblo, de los 5 a los 90 años

Oña vuelve a ponerse en pie. Del 12 al 16 de agosto, el claustro barroco del Monasterio de San Salvador acogerá la trigésimo octava edición del Cronicón, uno de los espectáculos históricos más queridos de la provincia de Burgos y de toda Castilla y León.

El claustro del Monasterio de Oña se llena de historia con el espectáculo que une a todo un pueblo, de los 5 a los 90 años

Pero lo que el público verá en escena es solo la punta del iceberg de meses de trabajo, ensayos y entrega de todo un pueblo. Este año, las directoras Efrosina y Berta Tricio arrancaron los preparativos en febrero, antes de lo habitual, obligadas por el cambio de espacio escénico. El traslado del patio de San Íñigo al claustro barroco supuso replantearlo casi todo: de siete puntos de salida para los actores se pasó a cuatro, lo que exigió adaptar la distribución completa del montaje.

«Nos ha resultado un poco más trabajoso, pero creo que al espectáculo le va a dar una vistosidad especial», asegura Efrosina Tricio. Los ensayos con actores comenzaron el 7 de julio, semanas antes que en ediciones anteriores, y la respuesta de los vecinos ha superado todas las expectativas.

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La obra narra la fundación del monasterio en 1011 por el conde Sancho García y su esposa Urraca Gómez, y recorre los hechos medievales de reyes y condes de Castilla y Navarra de los siglos XI y XII. Más de un centenar de actores, figurantes, técnicos y voluntarios dan vida cada año a esta Fiesta de Interés Turístico regional, con participantes que este año van desde los cinco hasta los noventa años de edad.

Especialmente llamativa está siendo la implicación de los más pequeños. Niños de cinco y seis años acuden a cada ensayo con una seriedad que sorprende a la propia organización. «Es una gozada ver cómo la gente se vuelca», reconoce emocionada Efrosina. Su hermana Berta añade que el Cronicón funciona como «una escuela de convivencia», capaz de unir a personas de distintas generaciones y crear vínculos que van mucho más allá del teatro.

Entre los veteranos destaca Juan Luis Gredilla, que lleva 28 años participando y da vida al abad San Íñigo. Aunque reside en Bilbao el resto del año, julio y agosto los tiene reservados desde hace décadas para Oña. «Sin el Cronicón, mucha gente no conocería el patrimonio cultural e histórico que tiene este pueblo», reflexiona.

El espectáculo abre sus puertas el próximo 12 de agosto. Una cita que, un año más, demostrará que la historia de Oña sigue muy viva.