La tarde del sábado trajo una nueva alarma en la comarca abulense. Una posible reactivación del incendio forestal que lleva días activo en Burgohondo, concretamente en el término municipal de La Adrada y por debajo del casco urbano, obligó a las autoridades a activar un dispositivo de evacuación de emergencia para proteger a los vecinos de la zona.

Protección Civil de Castilla y León hizo uso del sistema ES-Alert para enviar mensajes directamente a los teléfonos móviles de los residentes del área afectada. La orden fue clara: los habitantes de la urbanización La Picota y de las edificaciones colindantes debían abandonar sus viviendas de inmediato y dirigirse al centro polivalente de La Adrada.
El aviso también instó a la población a seguir en todo momento las indicaciones de las autoridades y, de manera especial, a no colapsar el número de emergencias 112, con el fin de mantener las líneas operativas para atender situaciones de mayor urgencia.
A la evacuación se sumó el cierre total de la carretera AV-930 a su paso por La Adrada. La vía quedó cortada al tráfico en ambos sentidos entre los puntos kilométricos 1,3 y 4,5, con nivel de servicio negro, el máximo en la escala de restricciones. Este corte afectó de forma directa a la circulación en una zona ya de por sí complicada por la presencia del incendio.
El operativo desplegado en la zona concentra medios humanos y materiales para contener el avance de las llamas y minimizar el riesgo para la población. La evolución del fuego a lo largo de la jornada del sábado obligó a los responsables del dispositivo a reforzar las medidas de protección de manera urgente.
La reactivación del incendio de Burgohondo pone de nuevo en alerta a los municipios del entorno y recuerda la fragilidad de una situación que, aunque parecía estar bajo cierto control, puede cambiar en cuestión de horas dependiendo de las condiciones meteorológicas y del terreno.
Las autoridades piden a la población que permanezca atenta a los canales oficiales y que acate las instrucciones sin demora, ya que la rapidez en la respuesta puede ser determinante para garantizar la seguridad de todos los afectados.



