El incendio declarado el miércoles por la tarde en el municipio toledano de Almorox se extendió con rapidez hasta la Comunidad de Madrid, dejando escenas de devastación en la urbanización El Encinar del Alberche, en Villa del Prado, donde las llamas rodearon por completo las viviendas durante la noche.

Las imágenes captadas por los agentes de la Guardia Civil muestran la brutalidad con la que avanzó el fuego: chalés completamente calcinados, vehículos reducidos a cenizas y calles envueltas en llamas en plena madrugada. La violencia del incendio obligó a activar la Situación Operativa 2 del Plan de Protección Civil ante Incendios Forestales de la Comunidad de Madrid.
Los guardias civiles recorrieron chalet por chalet para asegurarse de que no quedaba ningún vecino en el interior. En varios casos tuvieron que forzar puertas para acceder a las viviendas y sacar a sus ocupantes, muchos de ellos personas mayores, con el fuego a apenas unos metros de distancia.
La Comunidad de Madrid solicitó la intervención de la Unidad Militar de Emergencias, cuyos efectivos combatieron el avance del fuego durante toda la noche junto a bomberos, agentes forestales y la Guardia Civil. Las autoridades cortaron la carretera M-507 en sentido Navalcarnero y la N-403 en dirección Toledo para facilitar las labores de extinción y garantizar la seguridad de los vecinos.
Cruz Roja desplegó un operativo de veinte efectivos y ocho vehículos para atender a la población afectada. Se habilitó un albergue en Villa del Prado con capacidad para 150 personas evacuadas, que recibieron asistencia durante toda la noche.
Con la mejora progresiva de la situación, la mayoría de los evacuados pudieron regresar a sus hogares durante las primeras horas de la madrugada. Sin embargo, el acceso a la urbanización El Encinar del Alberche permanece restringido debido al riesgo que aún existe en la zona. El 112 de la Comunidad de Madrid confirmó el inicio del realojo en varias urbanizaciones de Aldea del Fresno.
El incendio afectó a varios municipios situados en la franja limítrofe entre Toledo y Madrid, y obligó a desalojar distintas urbanizaciones del entorno del río Alberche. Las autoridades continúan trabajando para garantizar la seguridad de los vecinos antes de permitir el regreso definitivo a las zonas más afectadas.



