El ambicioso proyecto de transformación del polígono El Cerro de Segovia se enfrenta a su mayor obstáculo antes incluso de arrancar: lograr que los cerca de 130 titulares de suelo y empresas de la zona respalden un plan que contempla 2.600 viviendas, un gran parque y un polo tecnológico al sur de la ciudad.

La Asociación de Industriales del polígono ha recibido la propuesta con prudencia. Su presidente, Juan Manuel de Frutos, reconoce que el planteamiento les llegó por sorpresa, sin consulta previa, y que muchos socios ni siquiera pudieron asistir a la reunión en la que se presentó. «No sabemos si interesa o no interesa. No tenemos ni idea todavía», admite.
La asociación, que agrupa a unos 70 empresarios aunque la propiedad real se estima en torno a 130 titulares, ha solicitado al estudio promotor de la idea toda la documentación disponible y pide que se amplíe con datos económicos y sobre el modelo de gestión. Quieren saber cómo se valorarán las propiedades, qué recibirá cada propietario, quién pagará las demoliciones y la urbanización, y qué alternativas tendrán las empresas que tengan que trasladarse.
Durante el verano han estado recabando información y en la primera quincena de septiembre tienen previsto convocar a prácticamente la totalidad de los afectados para analizar el proyecto en profundidad. «Para decir sí o no tenemos que ver y analizar muchas cosas», subraya De Frutos.
Desde el sector empresarial hay voces más entusiastas. El presidente de la Comisión de Urbanismo de la Federación Empresarial Segoviana califica la idea de fantástica y cree que podría salir adelante si la Junta de Castilla y León tramita un Plan Regional y Somacyl entra como socio. Eso sí, avisa de que la primera y la última palabra siempre será de los propietarios. La transformación completa podría extenderse unos quince años, con fases escalonadas para que los negocios no afectados sigan operando.
El Ayuntamiento de Segovia también enfría las expectativas a corto plazo. El concejal de Urbanismo reconoce que estudiar el cambio de uso es razonable, pero recuerda que se trata de una zona consolidada, con actividades en marcha y propiedades privadas. El municipio apenas tiene terrenos propios en El Cerro. «Sin acuerdos es imposible hacerlo», señala.
El arquitecto responsable del diseño cifra en torno a 20 millones de euros el coste inicial de urbanización, aunque advierte de que es una estimación muy preliminar. La propuesta pasa por que las primeras plusvalías generadas financien las etapas siguientes, en una especie de inversión en cadena que requiere, ante todo, que los propietarios digan que sí.



