El ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, declaró este jueves la emergencia de interés nacional en la provincia de Ávila y en la Comunidad de Madrid ante el avance incontrolado de los incendios forestales que están asolando la zona. La medida afecta directamente al término municipal de Burgohondo, en la comarca de El Tiemblo, y sitúa a Ávila en el centro de una crisis que ya supera la capacidad de respuesta ordinaria.

Ávila entra en alerta máxima por incendios forestales ante una ola de calor extrema que durará hasta el miércoles

La declaración se activó amparada en la Ley del Sistema Nacional de Protección Civil, lo que supone que Marlaska asume personalmente la dirección de la emergencia. A partir de ese momento, corresponde al ministro ordenar y coordinar todos los recursos implicados, tanto estatales como autonómicos y locales. La dirección operativa sobre el terreno queda en manos del jefe de la Unidad Militar de Emergencias, la UME.

El Gobierno justificó la decisión por la coincidencia de varios focos activos simultáneos, unas condiciones meteorológicas extremadamente adversas y la necesidad de movilizar un volumen de medios muy elevado procedente de distintas administraciones. A ello se suma la existencia de evacuaciones preventivas y la amenaza real del fuego sobre núcleos de población.

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Marlaska se desplazó esta tarde al puesto de mando avanzado instalado en la localidad madrileña de Cenicientos para seguir en directo la evolución de los tres incendios activos en la región. Uno de ellos, originado en Almorox, ya cruzó la frontera provincial desde Toledo hacia Madrid, aunque se encontraba en fase de estabilización. Los otros dos se declararon en Villa del Prado y en San Martín de Valdeiglesias, este último tras el incendio fortuito de un vehículo.

La situación en el lado abulense, con el fuego de Burgohondo moviéndose entre los términos de Casillas y Mijares, mantiene en alerta máxima a los vecinos de varios municipios de la zona. En total, más de 10.000 personas se encontraban evacuadas en el momento de la declaración.

En el operativo trabajan dotaciones de bomberos de la Comunidad de Madrid, del Ayuntamiento de Madrid y efectivos de la UME, con el objetivo prioritario de proteger vidas y bienes en una noche que se prevé larga y complicada para todos los servicios de emergencia desplegados.