Mariano Martín Fernández, un vallisoletano nacido en 1865, es recordado como uno de los cronistas más destacados de la ciudad. Su trayectoria en el periodismo, que comenzó tras licenciarse en Derecho en 1887, dejó una huella en la capital del Pisuerga que perdura hasta hoy. Siendo redactor de El Norte de Castilla, fue elegido corresponsal en Madrid en 1893. Sus crónicas sobre la política de la época se convirtieron rápidamente en referentes para los lectores de entonces.

Fernández destacó por su capacidad de observación y análisis. Según Antonio Zozaya, también periodista, su forma de describir a las personas y situaciones de su entorno era notable. A través de su trabajo, los vallisoletanos pudieron conocer de primera mano muchas de las dinámicas políticas del país, reflejando no solo los problemas, sino también la cultura social de su tiempo.
Además de periodista, estuvo involucrado en el ámbito literario. A través de seudónimos como bachiller Franquezas y doctor Blas, participó en diversas publicaciones. En 1889 se convirtió en director del trisemanario ‘La Opinión’, un medio que le permitió ampliar su influencia en Valladolid. A lo largo de su carrera, se mantuvo en el camino del periodismo como prioridad, pese a sus incursiones en la política y la literatura.
El trabajo de Mariano Martín también abarcó críticas literarias y múltiples géneros. Desde poesía hasta novelas y obras de teatro, su variedad demuestra la riqueza de su producción. Entre sus obras más conocidas se encuentran ‘Perfiles madrileños’ y ‘Martingalas’. Su legado es un reflejo de la vida cultural y social de su tiempo.
La figura de Fernández sigue siendo objeto de estudio y admiración. Su capacidad para conectar con un público diverso a través de sus crónicas y relatos ha dejado una marca en el periodismo local. Sus contribuciones son recordadas en Valladolid, especialmente por aquellos interesados en el desarrollo cultural de la ciudad.
Actualmente, su obra es objeto de investigaciones en distintas instituciones vinculadas a la cultura de Valladolid. Este interés por su legado pone de manifiesto la importancia de preservar la memoria de personajes históricos que contribuyeron a la esfera pública.
En un momento donde el periodismo afronta nuevos desafíos, la figura de Mariano Martín Fernández ofrece lecciones valiosas sobre el compromiso con la información y la comunidad. Se sigue explorando cómo su trabajo puede ser relevante para los futuros comunicadores de la ciudad.
