La Junta de Castilla y León ha cerrado y archivado el expediente de autorización ambiental de la planta de biogás proyectada en Coreses tras recibir un informe desfavorable de compatibilidad urbanística firmado por el alcalde del municipio. El proyecto, promovido por Norbiogas Biometano III, S.L., no seguirá adelante en su tramitación actual.

La instalación tenía como objetivo la valorización de residuos orgánicos no peligrosos para producir biogás y biometano. Su expediente se inició en octubre de 2024 y desde entonces acumuló varios informes urbanísticos con criterios contradictorios entre sí.
Ante esa falta de claridad, la Administración autonómica solicitó al Consistorio de Coreses que fijara de manera definitiva su postura sobre la compatibilidad de la planta con el planeamiento municipal. La respuesta llegó el 27 de mayo, cuando el alcalde firmó el informe desfavorable que selló la suerte del proyecto.
La normativa de prevención ambiental es clara en este punto: si el Ayuntamiento emite un pronunciamiento negativo sobre la compatibilidad urbanística antes de que se otorgue la autorización ambiental, el órgano competente debe poner fin al procedimiento y archivar las actuaciones. Así lo ha hecho la Junta, cerrando el expediente con número 158-24-AAZA.
Es importante señalar que el archivo no implica que la planta fuera ambientalmente inviable, sino que la incompatibilidad urbanística comunicada por el Ayuntamiento impedía continuar con la tramitación.
La resolución llega después de meses de movilización ciudadana en el municipio. Los vecinos de Coreses se organizaron en distintas iniciativas para oponerse a este tipo de instalaciones y crearon la asociación Coresana, No Biogás en Coreses, que ha sido el principal altavoz del rechazo popular en la localidad.
Para muchos habitantes, la decisión supone una victoria tras una larga lucha contra un proyecto que consideraban perjudicial para el entorno y la calidad de vida del pueblo.
No obstante, la empresa promotora no tiene cerradas todas las puertas. Norbiogas Biometano III dispone de un mes para presentar un recurso potestativo de reposición, o de dos meses para acudir a la vía contencioso-administrativa si decide impugnar la resolución de la Junta.
Por ahora, Coreses puede respirar tranquilo. La planta queda archivada, aunque los vecinos y el Ayuntamiento deberán estar atentos a los próximos movimientos de la empresa.



