La plaza de San Juan en Valladolid se prepara para una importante transformación con el regreso de los arcos de La Merced Calzada. La obra arrancará muy pronto, con la colocación de casetas de obra en la calle Maldonado, donde se establecerán los arcos históricos del siglo XVII.

La empresa a cargo del proyecto, Cabero Edificaciones, ha confirmado que tienen todos los permisos necesarios para comenzar los trabajos. El inicio está previsto para el lunes, aunque dependerá de las condiciones meteorológicas, que podrían afectar el comienzo de las excavaciones.
Los arcos, que han permanecido durante décadas en la finca de Los Quemadillos, regresarán a su ubicación original tras un largo proceso de recuperación. Este proceso fue posible gracias a la cesión gratuita por parte del propietario actual y al trabajo realizado por técnicos de la Concejalía de Urbanismo de Valladolid.
El proyecto incluye no solo la reubicación de los arcos, sino también la instalación del blasón de la orden mercedaria, que está declarado Bien de Interés Cultural. La nueva disposición de estos elementos corregirá su anterior orientación, creando un espacio que recreará la atmósfera del claustro donde originalmente se encontraban.
Desde el inicio del desmontaje en diciembre, las piezas han sido sometidas a un trabajo de consolidación para asegurar su integridad antes de su traslado. La manipulación de estas piezas ha presentado desafíos, especialmente con elementos añadidos en el pasado que complicaron su recuperación.
La coordinación entre el Ayuntamiento, la empresa constructora y los arquitectos responsables ha sido fundamental para el avance del proyecto. Raquel Górriz y Álvaro González, los arquitectos encargados, destacan la importancia de la planificación y la documentación en este tipo de intervenciones patrimoniales.
Los plazos establecidos apuntan a que los arcos estarán reinstalados en la plaza de San Juan para la próxima primavera. La obra contará con un presupuesto de 260.000 euros, lo que refleja el compromiso de la ciudad por recuperar su patrimonio histórico.
En esta fase del proyecto, se prevé también una mejora del entorno, incluyendo la conservación de árboles existentes y la creación de un área estancial que hará más agradable el espacio para los vecinos y visitantes de la plaza.
