El vicepresidente de la Asociación de Mayores de Chamberí defiende al Ayuntamiento: «Que me expliquen en qué estamos abandonados»

Emeterio Berrocal, vicepresidente de la Asociación de Mayores de Chamberí, ha tomado la palabra para rebatir las críticas vertidas sobre el estado del barrio y salir en defensa de la gestión municipal en la zona.

Sus declaraciones llegan como respuesta directa a las quejas formuladas por Rafael Calvo, presidente de la Asociación de Vecinos de Chamberí, quien había denunciado públicamente lo que considera un abandono institucional del barrio salmantino.

Berrocal no comparte esa visión. Desde su posición en la asociación que representa a los vecinos de mayor edad del barrio, ha subrayado que Chamberí ha vivido en los últimos años una evolución positiva gracias a las actuaciones impulsadas por el Consistorio. Para él, hablar de abandono no se ajusta a la realidad que percibe en el día a día.

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«Quien piense que estamos abandonados, que me lo explique», ha llegado a afirmar, en una frase que resume bien su postura: firme en la defensa de lo conseguido, pero sin cerrar la puerta al diálogo con quienes opinan diferente.

Lejos de entrar en una guerra de declaraciones, Berrocal ha optado por un tono conciliador. Reconoce que siempre hay margen de mejora en cualquier barrio, pero insiste en que la colaboración con el Ayuntamiento ha dado frutos concretos que no deben pasarse por alto.

Esta discrepancia entre las dos asociaciones pone de manifiesto que, incluso dentro del propio tejido vecinal de Chamberí, no existe una lectura unánime sobre la situación del barrio. Mientras unos señalan carencias y reclaman más atención, otros prefieren poner en valor lo avanzado y apostar por la interlocución con las instituciones.

El debate abierto en Chamberí refleja, en definitiva, una tensión habitual en muchos barrios de ciudades españolas: la línea que separa la reivindicación legítima de la percepción de que las cosas, pese a todo, van mejorando. Lo que está claro es que los vecinos, tanto mayores como el resto, quieren hacer oír su voz sobre el futuro de su barrio.