La Facultad de Ingeniería Informática de la Universidad de Valladolid se encuentra en un estado de agitación tras las declaraciones de un profesor que justificó el asesinato de Sergio Delgado, un joven de la ciudad. Estos comentarios se han hecho virales, lo que ha llevado a la comunidad estudiantil a expresar su indignación. Los alumnos, en una serie de mensajes compartidos en WhatsApp, han condenado la actitud del docente y piden su destitución inmediata.

Héctor Felipe Mateo, profesor asistente en la mencionada facultad, ha sido el centro de la controversia tras una publicación en redes sociales en la que justificaba hace dos años una agresión mortal. Esta situación se agrava en un contexto en el que su permanencia en la plantilla es incierta, justo cuando se acercan las evaluaciones extraordinarias del cuatrimestre. La universidad ha emitido un comunicado anunciando que se están evaluando las acciones a tomar, mientras la familia de la víctima también solicita la destitución del docente.

Los estudiantes están divididos entre quienes defienden la profesionalidad del profesor y quienes lo rechazan por sus comentarios. A pesar de que algunos coinciden en que su desempeño académico puede ser correcto, muchos sienten que su comportamiento no es aceptable dentro del entorno educativo. Esta tensión en el campus se ha traducido en un notable descenso en la asistencia a las aulas durante este periodo de evaluación.

La indignación entre los estudiantes se ha manifestado de diferentes maneras. Mientras algunos han propuesto llevar a cabo una protesta pública en el campus, otros están recopilando pruebas de los comentarios del profesor para documentar su postura. Se están produciendo debates intensos sobre la moralidad de mantener a un docente con tal historial en el aula.

Una estudiante del grado ha manifestado que es necesario separar lo académico de lo personal. Aunque reconoce la dificultad de las asignaturas que imparte, afirma que eso no justifica su actitud. El rechazo hacia el docente es generalizado, especialmente en el contexto futbolístico local, donde la figura de Sergio Delgado es un símbolo para muchos vallisoletanos.

Las opiniones se han polarizado, y la gran mayoría de los alumnos consultados aboga por que no se le permita seguir enseñando. Esto refleja una profunda preocupación por el ambiente educativo y la influencia que puede tener un docente en la formación de los estudiantes. La situación resuena especialmente en una comunidad que se siente muy unida por sus lazos culturales y sociales.

Con las clases del nuevo cuatrimestre a punto de comenzar, los estudiantes y la dirección de la universidad esperan una pronta resolución de este conflicto. La inminente llegada de evaluaciones extraordinarias añade presión a un entorno ya tenso en la Facultad de Ingeniería Informática, donde la comunidad educativa está a la espera de noticias sobre el futuro del profesor involucrado.

por redaccion