Las asociaciones de víctimas de la Dana del 29 de octubre de 2024 se concentraron este sábado en la plaza de la Virgen de València para exigir justicia y reclamar la supresión del aforamiento del expresident Carlos Mazón. La movilización, que reunió a varios cientos de personas, tuvo lugar exactamente cuando se cumplen 22 meses de unas inundaciones que se cobraron la vida de 231 personas en la provincia de Valencia.

La concentración arrancó a las 19 horas junto al Palau de la Generalitat, con familiares visiblemente emocionados que portaban camisetas con los rostros de sus seres queridos y pancartas con la palabra «justicia» en letras mayúsculas.
Al frente de la convocatoria se situaron Marilò Gradolí, portavoz de la Associació de Víctimes de la DANA 29 d’Octubre, y Rosa Álvarez, presidenta y portavoz de la Asociación de Víctimas Mortales DANA 29-O. La concentración también contó con el respaldo de movimientos sociales, los Comités Locales de Emergencia y Reconstrucción y el Acord Social Valencià.
«Se cumplen 669 días de la negligente gestión de la dana y aquí continuamos porque la memoria no se va de vacaciones, porque la verdad no se va de vacaciones», afirmó Álvarez en su discurso. «El dolor no se va de vacaciones, al contrario, aumenta cada día con cada decisión que vemos que vuelve a poner en peligro a los pueblos por intereses políticos».
Entre los asistentes se desplegaron grandes pancartas con mensajes como «Justicia para todas las víctimas», «No al aforamiento de Mazón» o «Memoria, justicia y reparación». Los cánticos de «Mazón a la presó» resonaron durante toda la tarde en el centro histórico de la ciudad.
Los familiares insistieron en que aún quedan «muchas preguntas sin respuesta»: por qué la alerta llegó tan tarde, quién responde por lo que no se hizo, cuántas vidas se habrían podido salvar o por qué Mazón conserva su acta de diputado.
Los colectivos recordaron que, durante casi dos años, el pueblo valenciano ha salido a la calle cada mes para denunciar lo que consideran una gestión negligente que convirtió una catástrofe natural en una catástrofe humana. Y dejaron claro que no tienen intención de detenerse: seguirán reclamando justicia hasta que los responsables rindan cuentas.



