La reciente huelga de maquinistas en Renfe ha provocado la cancelación de siete trenes entre Valladolid y Madrid. Esta situación afecta a numerosos usuarios de la línea de alta velocidad, que se encontraron con poca anticipación ante los cambios en la programación de los trenes. La Asociación de Usuarios de Alta Velocidad de Valladolid ha registrado varias quejas de pasajeros que debían viajar a la capital española.

Renfe ha informado que estas cancelaciones son consecuencia del mantenimiento de la huelga activa por parte de tres sindicatos minoritarios. A pesar de que UGT, CCOO y SEMAF llegaron a un acuerdo para desconvocar la huelga, los sindicatos SFF-CGT, SF y Alferro han continuado con sus acciones, afectando así el servicio de la red ferroviaria en la región. Este parón ha dejado a cientos de viajeros pudorosos de las cancelaciones sin alternativas viables.
Los pasajeros del Avant Valladolid-Madrid, programado para las 6:23 de la mañana, fueron notificados de su cancelación con tan solo diez minutos de antelación. Otros trenes de la misma línea fueron igualmente cancelados con escaso tiempo de aviso. A las 11:30 horas, otro Avant fue anulado, y un Alvia programado para las 14:00 horas también se vio afectado. Estas informaciones han llegado a los usuarios a través de testimonios recogidos por la Asociación de Usuarios.
En el sentido inverso, también se registraron cuatro trenes cancelados de Madrid a Valladolid. Uno de estos trenes, un Alvia que salía a las 15:00 de Chamartín, quedó anulado, dejando a viajeros en la estación sin opción de regresar a casa. Las cancelaciones continuaron durante la tarde, con más servicios eliminados a las 17:30, 18:51 y 19:08 horas.
La comunidad de usuarios ha criticado la falta de información y la gestión de Renfe. Los pasajeros tuvieron que recurrir a las pantallas informativas en las estaciones para estar al tanto de las cancelaciones. Esta falta de previsión ha generado malestar entre los viajeros, que se sintieron desatendidos.
El presidente de la Asociación de Usuarios AVE, Carlos Perfecto, mencionó que la gestión de la situación por parte de Renfe ha sido inadecuada, tildándola de despropósitos. Aunque entiende que los trabajadores tienen derecho a ejercer su huelga, considera que la falta de planificación por parte de la empresa ha dejado a muchos usuarios en una situación complicada.
A pesar de que Renfe afirma que el seguimiento de la huelga es bajo, con un 1,9 por ciento, las cancelaciones se siguen produciendo. La Asociación ha señalado que la falta de comunicación y de alternativas para los afectados es inaceptable. La situación sigue generando malestar mientras los usuarios buscan soluciones para moverse entre estas dos ciudades.
El contexto de la huelga continúa en desarrollo, con futuros acuerdos entre los sindicatos y el operador ferroviario pendientes de concretar.
