Huesos bajo el asfalto: el proyecto de parking de la Calle Alta de Santander podría remover un antiguo cementerio del siglo XIX

El solar del número 95 de la calle Alta guarda un secreto que pocos vecinos conocen. Antes de convertirse en prisión y, más tarde, en el aparcamiento gratuito que hoy utilizan a diario, ese terreno fue un camposanto. Y ahora, con los planes de construir un parking subterráneo en marcha, las excavaciones podrían sacar a la luz restos humanos de hace casi dos siglos.

Huesos bajo el asfalto: el proyecto de parking de la Calle Alta de Santander podría remover un antiguo cementerio del siglo X

El cementerio de San Fernando, también llamado de Calzadas Altas o de Santa Cruz, fue inaugurado en 1832 y diseñado por el arquitecto municipal Casimiro Pérez de la Riva con una planta en forma de cruz. Nació como respuesta a la Real Cédula de Carlos III de 1787, que prohibía los entierros dentro de las iglesias y exigía la creación de camposantos fuera de los cascos urbanos, en parte para frenar la propagación de enfermedades como el cólera o la peste.

Durante sus primeros años de funcionamiento, el recinto daba servicio a una población de unos 14.000 habitantes. Pero se quedó pequeño. En 1893 abrió el cementerio de Ciriego, en San Román de la Llanilla, y San Fernando cerró sus puertas. Entonces se trasladaron los monumentos y se exhumó a la mayoría de los fallecidos. Sin embargo, según los expertos, las familias más humildes no pudieron costear el traslado de sus seres queridos, por lo que es posible que aún queden restos óseos en el subsuelo.

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Ahí está el problema. La Sociedad de Infraestructuras y Equipamientos Penitenciarios (Siepse), propietaria del terreno y dependiente del Ministerio del Interior, tiene previsto construir un parking subterráneo en esa parcela, además de bloques de viviendas anunciados hace más de una década. Para ello habrá que excavar. Si durante los trabajos apareciesen restos humanos, la ley obliga a detener las obras y proceder a una exhumación en condiciones arqueológicas y sanitarias adecuadas. Eso podría retrasar considerablemente el proyecto.

Los vecinos de la zona llevan años sufriendo la falta de aparcamiento en el barrio y ven con buenos ojos la iniciativa, aunque piden que las plazas futuras sean al menos las 317 que ofrece el actual aparcamiento en superficie y que el uso sea gratuito.

De momento, el proyecto sigue en fase muy preliminar. Siepse retomó las gestiones en 2024 tras resolver un largo conflicto con los herederos de una pequeña parcela, pero todavía no cuenta con licencia de obra. Queda mucho camino por recorrer, y puede que, literalmente, más de una sorpresa bajo tierra.