La estación de tren Campo Grande en Valladolid ha experimentado cancelaciones y retrasos significativos en sus servicios esta mañana debido a una huelga del sector ferroviario. La situación ha tomado un giro negativo para los viajeros, quienes se han encontrado con información confusa y poco clara sobre sus trayectos. Algunos trenes han salido con retrasos de hasta media hora, mientras otros han sido cancelados sin previo aviso.

Las pantallas informativas de la estación mostraban una serie de cancelaciones que generaron desconcierto entre los usuarios. Entre ellos, una viajera que intentaba tomar un tren a Madrid, Ninfa Watt, expresó su frustración por no haber sido comunicada de los cambios. Había asumido que la huelga estaba desconvocada, por lo que ahora atraviesa la incertidumbre sobre cuándo podrá viajar.
Muchos de los usuarios llegaron a la estación sin saber que la huelga continuaba activa. Un profesor que tenía un billete para un tren cancelado relató que recibió una propuesta de reubicación, pero esta probable opción también resultó ser incierta. La falta de personal en taquilla también ha contribuido a la desinformación y al malestar generalizado.
El perfil de los afectados incluye no solo a usuarios con trayectos hacia Madrid, sino también hacia Segovia y otros destinos. Una mujer que buscaba viajar a Valencia también vio su trayecto interrumpido sin previo aviso. A pesar de que la situación es complicada, muchos de estos pasajeros han manifestado su apoyo a la huelga, argumentando que el propósito es reforzar la seguridad en el servicio.
Renfe ha defendido su gestión, asegurando que no hubo cancelaciones, sino demoras. La empresa mencionó que intentan reubicar a los viajeros afectados, pero las quejas continúan. Algunos viajeros relataron haber recibido notificaciones de cancelación a última hora, una situación que ha elevado el malestar entre los usuarios.
Por su parte, los sindicatos argumentan que la falta de planificación de los servicios mínimos ha desencadenado esta crisis. Aseguran que muchos trabajadores no se presentaron a sus puestos por falta de garantías de seguridad, lo que ha intensificado la problemática de los retrasos y cancelaciones. El apoyo a la huelga es significativo entre los empleados, quienes exigen cambios en la gestión de servicios.
La huelga seguirá durante varios días y los usuarios continúan en alerta por posibles nuevas cancelaciones. El clima de incertidumbre se mantiene en la estación, y muchos viajeros se preguntan cómo afectará esto a sus planes de viaje a corto plazo.
