La situación del río Eresma en Segovia ha sido objeto de atención reciente debido a las recientes avenidas de agua. Aunque el caudal se ha estabilizado, el alcalde José Mazarías ha pedido a la ciudadanía no bajar la guardia en el área, especialmente ante la posibilidad de nuevas lluvias en los próximos días.

Organismos como la Confederación Hidrográfica del Duero han reportado que el caudal del Eresma se mantuvo por encima de los 34 metros cúbicos por segundo. Esta cifra se mantiene en un contexto donde el río Riaza, por su parte, continúa aumentando su caudal, lo que genera preocupación, especialmente en las áreas cercanas a este afluente.

El alcalde Mazarías ha alertado que la acumulación de agua en el Pontón Alto impide a las autoridades regular eficazmente la cantidad de agua que evacua el embalse. Esta situación ha llevado a un estado de alerta en la ciudad, donde las crecidas son consideradas inevitables dada la cantidad de precipitaciones acumuladas en los últimos meses.

Durante este año, Segovia ha enfrentado diversas nevadas, lo que ha contribuido al aumento de caudales en los ríos. La administración local ha señalado que, además de la Casa de la Moneda, hay otras áreas potencialmente en riesgo, como San Lorenzo y las inmediaciones de la carretera hacia Riaza.

Si bien la ciudad ha logrado mantener una situación relativamente controlada, el alcalde ha destacado tres estrategias clave que han permitido afrontar el contexto actual. En primer lugar, se ha establecido un acuerdo con la Confederación Hidrográfica para un manejo más efectivo del agua del Pontón Alto.

Además, se han activado sistemas de bombeo en la Casa de la Moneda, que están siendo cruciales para evitar el ingreso de agua en las instalaciones. También, se ha implementado un protocolo de prevención que incluye la vigilancia constante por parte de los bomberos de Segovia, quienes han estado trabajando en la instalación de bombas adicionales para el desagüe.

La administración local ha tomado medidas preventivas adicionales, como la evacuación de muebles y enseres de las áreas más propensas a inundaciones, buscando mitigar eventuales daños. Sin embargo, a pesar de estos esfuerzos, Mazarías ha insistido en la necesidad de permanecer alertas ante la posibilidad de desbordamientos, dado que las previsiones meteorológicas indican más lluvias en el horizonte.

La próxima semana se espera que continúe la vigilancia en los ríos Eresma y Riaza. Las autoridades locales están atentas a cualquier eventualidad y recomendaciones para los vecinos en caso de que la situación se agrave.

por redaccion