La Confederación Hidrográfica del Cantábrico ha puesto en marcha trabajos de emergencia en dos cauces del municipio de Cangas del Narcea para restaurar su capacidad de desagüe después de que las intensas precipitaciones de julio causaran graves acumulaciones de materiales en su interior.

Las actuaciones se centran en el arroyo de La Serrantina y en el reguero de Las Corralizas, en el entorno de las localidades de Sonande y Llamera. En total, los trabajos abarcan 500 metros de cauce en tramos rurales y cuentan con un presupuesto inicial de 50.000 euros.
Las lluvias torrenciales del pasado mes de julio arrastraron desde las zonas altas de ambos cauces grandes cantidades de piedras y ramas que fueron acumulándose en distintos puntos, reduciendo considerablemente su capacidad para evacuar el agua. Este tipo de situaciones aumenta el riesgo de desbordamiento ante nuevos episodios de lluvias.
Para hacer frente a este problema, el organismo está retirando todos los materiales que obstruyen el paso del agua y está estabilizando los depósitos de ribera que podrían volver a movilizarse si se produjeran nuevas lluvias intensas. El objetivo principal es mejorar el desagüe y minimizar los daños que estas acumulaciones pueden provocar a los vecinos y a sus bienes.
La Confederación señala que tanto La Serrantina como Las Corralizas tienen un marcado carácter torrencial, lo que significa que pueden alcanzar caudales muy elevados en poco tiempo y transportar grandes volúmenes de material durante episodios de tormenta. Este factor complica la gestión del riesgo y exige soluciones coordinadas entre distintas administraciones.
Más allá de la intervención urgente, el organismo ya está analizando las cabeceras de los cauces para estudiar medidas a medio plazo que reduzcan los riesgos para la población. Los trabajos actuales se enmarcan dentro del Programa de conservación y mantenimiento de cauces que ejecuta la CHC en el ámbito rural.
Cabe recordar que, en los tramos urbanos, la responsabilidad de intervenir en los cauces corresponde a los ayuntamientos, por lo que la actuación en Sonande y Llamera deberá complementarse con los trabajos municipales en las zonas más habitadas.
Los vecinos de Cangas del Narcea podrán comprobar en los próximos días cómo avanzan los trabajos, que suponen un paso importante para proteger estas localidades ante futuros temporales.
Más noticias de Oviedo
La batalla por las zonas tensionadas llega al Ayuntamiento de Oviedo entre IU, Vox y un alcalde que anuncia recurso
La Casa de Acogida de Oviedo desborda su capacidad: atiende a 193 personas y una de cada cuatro mujeres ha sufrido violencia sexual
La Florida se divide ante la posible llegada de un centro de menores: entre el rechazo vecinal y las voces que piden solidaridad