Torrelavega vivió ayer una de las tardes más festivas del año con la celebración de la Gala Floral, el gran broche de las fiestas de la Virgen Grande. Ocho carrozas recorrieron el centro de la ciudad ante miles de personas que llevaban horas apostadas en las aceras para no perderse ni un detalle del espectáculo.

La ganadora fue ‘Volteando’, la propuesta de la empresa Francis2, que convenció al jurado con una construcción monumental de unos 25 metros de longitud y elementos que alcanzaban entre seis y ocho metros de altura. Grandes alas, flores y una combinación de tonos azules, rosas y amarillos conformaban una carroza que era imposible ignorar desde que aparecía en el horizonte. ‘Dama Blanca’ quedó en segunda posición y ‘Alsacia’ cerró el podio.
El recorrido por la Avenida de España fue un desfile de universos distintos. Francis2 también participó con ‘Herreros’, de estética medieval, cargada de armaduras, escudos y grandes figuras. A continuación llegaron los reconocibles perros de ‘101 Dálmatas’, la piña de Fondo de Bikini con Bob Esponja, Patricio y Calamardo, y las figuras de ‘Las aventuras de Peter Pan’, que incluyeron a Campanilla, el Capitán Garfio y el mundo de Nunca Jamás entre palmeras. Esta última carroza terminó cuarta. El quinto puesto fue para ‘Sentimiento en el océano’, con una estética marina y colores de neón.
El público llenó cada rincón disponible mucho antes de que comenzara el desfile. Algunos habían traído silla plegable para aguantar la espera. Los balcones también se llenaron de grupos que buscaban la mejor vista y desde los que no dudaron en participar en las batallas de confeti que protagonizaron la tarde.
Porque entre carroza y carroza, las bolsas de papel de colores lo inundaron todo. Los niños recogían del suelo para volver a lanzar, los mayores acababan entrando en el juego sin remedio y el asfalto fue desapareciendo poco a poco bajo una capa multicolor. Desde las carrozas se saludaba a las aceras, desde las aceras se gritaban nombres y se levantaban los brazos.
Así se despidieron las fiestas grandes de Torrelavega: con carrozas gigantes, música, papel en el suelo y una ciudad que, por unas horas, lo dejó todo para salir a la calle.



