El campo salmantino pierde otro curso sin niños. Tres colegios más cierran sus puertas este año escolar 2026-2027 en la provincia de Salamanca, elevando a nueve el total de centros educativos rurales que han cesado su actividad en los últimos tres años. Una tendencia que se repite con una regularidad inquietante: tres cierres por año, sin que ninguna reapertura esté prevista a corto plazo.

Las unidades afectadas este curso son las de Martiago y Aldea del Obispo, ambas en la comarca de Ciudad Rodrigo, y Valero, en la Sierra de Francia. Este último caso resultó especialmente dramático: la solicitud de traslado de un único alumno al centro cabecera dejó la localidad con solo dos estudiantes, lo que hizo inviable cualquier actividad lectiva.
El panorama se suma a los cierres de Boada, Mogarraz y San Martín del Castañar en 2025, y a los de Cabrillas, Cilloruelo y Mozárbez en 2024. Nueve pueblos que han visto cómo sus escuelas se apagan, símbolo y síntoma a la vez de una despoblación que el Instituto Nacional de Estadística cifra en casi 3.500 menores de 14 años menos en Salamanca durante el último lustro.
Frente a ese negro panorama, la Junta de Castilla y León ha decidido mantener abiertos cinco centros que funcionan con solo tres o cuatro alumnos: Cantagallo, Santiz, San Felices de los Gallegos, El Payo y el CEIP Nicolás Rodríguez Aniceto en la capital. Una apuesta por sostener la vida escolar en el territorio, aunque sea con números mínimos.
Las comarcas de Vitigudino, Ledesma, La Fuente de San Esteban y Peñaranda de Bracamonte concentran el mayor riesgo de despoblación extrema según las proyecciones actuales, lo que anticipa que la presión sobre los centros rurales no hará sino aumentar.
🍢Vota tu pincho favorito de la Feria de Día34 casetas · Top 10 en directo · pincho de feria a 3,50 €En marchaEl descenso también se nota en las ciudades. Salamanca pasa de más de 46.000 alumnos matriculados el curso pasado a 45.549 en el actual, una caída del 1,61% que coloca a la provincia junto a otras cinco de Castilla y León con tendencia negativa.
Como contrapeso, la administración regional ha comprometido inversiones en varios centros: casi cuatro millones y medio para ampliar el CEIP Pablo Picasso de Carbajosa de la Sagrada, 2,75 millones para el Centro Rural de Innovación Educativa de Ciudad Rodrigo, y obras de accesibilidad en otros institutos de la provincia.
Dinero que llega, pero que no detiene el goteo. Los pueblos siguen perdiendo niños, y con ellos, uno de los últimos lazos que los mantiene vivos.



