Miguel de las Heras, un joven originario de Tudela de Duero, reside en Trondheim, Noruega, desde 2019. Su vida allá ha girado en torno a la investigación en sostenibilidad y economía circular. Esta decisión se basó en su deseo de fusionar ingeniería y compromiso medioambiental, un camino que no estaba disponible en su anterior trabajo en Airbus.

Su llegada a Noruega fue sorprendente. Mientras en España disfrutaba del verano, en Trondheim lo recibió un clima frío y lluvioso. Aunque al principio se sintió desconcertado, pronto se adaptó gracias al entorno internacional y a la calidad del programa académico en el que se inscribió. Compartió piso con estudiantes de diversos países, lo que enriqueció su experiencia cultural.

Sin embargo, la adaptación implicó ciertos retos. Miguel subraya que comunicarse en un idioma extranjero requiere más que simple conocimiento del idioma. Los chistes y las sutilezas pueden perderse, y convivir en una nueva cultura exige tiempo para crear vínculos. Esto contrasta con su vivencia anterior en España, donde las interacciones son más rápidas y accesibles.

Actualmente, Miguel trabaja en NILU, un instituto de investigación noruego. Aquí, se involucra en proyectos a gran escala que buscan mejorar la sostenibilidad de productos electrónicos al prolongar su ciclo de vida. Este enfoque incluye incentivar la reparación y el reacondicionado, reduciendo así el desperdicio y el impacto ambiental.

Entre otros proyectos, Miguel investiga la gestión del fósforo en Noruega, buscando disminuir la dependencia de fertilizantes importados. Estos esfuerzos muestran cómo su trabajo no sólo se centra en la academia, sino que tiene implicaciones prácticas en el ámbito medioambiental.

Su experiencia laboral ha cambiado su perspectiva sobre su carrera. Miguel considera la posibilidad de la academia, algo que nunca había contemplado en España. En Noruega, encuentra una mayor equidad en los salarios y un robusto apoyo sindical, aspectos que valora como vitales para el bienestar laboral.

Desde la distancia, Miguel aprecia más aspectos de España. A menudo regresa a su tierra natal durante las festividades, aunque siente nostalgia por la cercanía de familiares y amigos. Su mirada crítica también se extiende a la actitud de algunos noruegos respecto a su privilegiada calidad de vida, lo que ha remarcado su deseo de fomentar una mayor generosidad en el contexto global.

La situación climática en España es un punto de referencia para su análisis. Miguel señala que el cambio climático afectará de forma creciente a su país de origen, y esta preocupación lo lleva a reflexionar sobre su futuro y las oportunidades en su campo en un contexto donde la sostenibilidad será esencial en las décadas venideras.

por redaccion