La Fiscalía Provincial de Segovia ha denunciado el estado de ruina en que se encuentra el Convento de la Hoz, ubicado en Sebúlcor. Este patrimonio cultural, que data de 1231, enfrenta un grave riesgo de colapso, lo que ha movilizado a la justicia ante el presunto incumplimiento de sus deberes de conservación por parte de la propiedad.

La denuncia se ha presentado tras un escrito que alertaba sobre el deterioro de la estructura. El Ministirio Público ha elevado un expediente al Juzgado de Sepúlveda, instando a que se lleven a cabo las acciones necesarias para preservar el inmueble. Aunque el deber de conservación recae principalmente en la propiedad, la Junta de Castilla y León podría tomar medidas subsidiarias si esta no actúa en consecuencia.
Desde hace años, la situación del Convento de la Hoz ha sido motivo de preocupación en la comunidad local. Residentes y asociaciones, como la de Amigos del Convento de la Hoz, han manifestado su inquietud por el mal estado del edificio. Este convento es considerado un emblema del patrimonio de Sebúlcor, pero su acceso es complicado y actualmente no se puede visitar sin permiso previo.
A pesar de su relevancia histórica, el convento ha estado en manos privadas desde su desamortización en 1835. Durante siglos, fue habitado por la orden franciscana y recibió visitas de figuras históricas. Sin embargo, su deterioro ha ido en aumento debido a factores como hundimientos y humedad, además de haber sido objeto de expolios.
La declaración de Bien de Interés Cultural en 2012 fue un avance para su conservación, pero el inmueble ha continuado sufriendo abandono. La Asociación Hispania Nostra lo ha incluido en su Lista Roja de Patrimonio en Peligro. Su deterioro ha alcanzado tal grado que solo subsiste parte de la fachada y algunas dependencias.
Se han realizado obras de emergencia en el convento en 2022, aunque estas han sido criticadas por no cumplir con los estándares necesarios para un Bien de Interés Cultural. Esto ha generado un clima de descontento entre los vecinos, que esperan una intervención definitiva por parte de la Junta y la propiedad. A nivel institucional, se siguen buscando alternativas de financiación para la rehabilitación del inmueble.
Recientemente, un particular ha llevado la preocupación sobre la conservación del convento ante el Procurador del Común. Su reclamo ha sido acogido, y se ha instado a las autoridades autonómicas a actuar de manera urgente para evitar un colapso irreversible. La Fiscalía está ahora involucrada en este proceso, aunque el desarrollo de las acciones judiciales y administrativas aún está pendiente por definir.
