La selección española sub-21 de fútbol sala ha incorporado a Alba García, una destacada jugadora de Segovia, tras la lesión de una compañera. Este cambio se produjo en el contexto de dos amistosos contra la República Checa, donde su talento quedó demostrado. En el primer partido, Alba no solo participó, sino que marcó un gol que contribuyó a una victoria contundente por 6-0.
La noticia llegó inesperadamente a Alba a través de su entrenador, Agustín Pérez. Tras recibir la llamada, su emoción fue palpable. Este tipo de oportunidades llegan tras un largo camino de esfuerzo y dedicación. Para ella, al ser convocada a la sub-21, significó un paso importante hacia el balonmano profesional.
En su trayectoria, Alba ha destacado por su ética de trabajo. La jugadora segoviana es conocida por su disciplina y dedicación al deporte, evitando la bollería y asistiendo regularmente al gimnasio. Su experiencia en la cantera del Ourense le ha proporcionado herramientas valiosas a lo largo de su carrera.
A pesar de ser una de las últimas en incorporarse a la concentración, Alba se adaptó rápidamente al entorno. Los entrenamientos eran intensos, pero logró compenetrarse con sus compañeras en poco tiempo. Su adaptación fue clave para su rendimiento durante los partidos, donde mostró una mejoría tanto en su juego ofensivo como defensivo.
En el primer amistoso con la selección, Alba destacó al marcar un gol crucial. Recuerda vívidamente cada detalle de la jugada que lo llevó a cabo. Este momento fue un reconocimiento a su trabajo y esfuerzo en entrenamientos anteriores, ya que había trabajado para mejorar su técnica y tácticas de juego.
Durante su experiencia con la selección, no solo se centró en anotar goles, sino también en contribuir defensivamente. Alba ha señalado que el equilibrio entre defensa y ataque es fundamental para su crecimiento como jugadora. Su capacidad para adaptarse a diferentes posiciones, como la de pívot, demuestra su versatilidad en el campo.
A medida que su equipo, Segosala, se posiciona en la liga con una posibilidad clara de ascenso a Primera, Alba se muestra optimista. La experiencia adquirida en la selección es un añadido que la ayudará a continuar mejorando y a enfrentar los desafíos que se avecinan. La jugadora espera seguir mostrando su rendimiento tanto a nivel de clubes como en futuras convocatorias con la selección.
A medida que avanza la temporada, el club y la propia Alba tienen por delante la posibilidad de consolidar su posición en la liga y, potencialmente, pelear por una plaza en la máxima categoría. Esta etapa en la selección puede abrir nuevas oportunidades, y el futuro se presenta prometedor para la jugadora segoviana.
