La concesionaria del Metropol Parasol lleva una década sosteniendo una interpretación sobre la ayuda económica que recibió del Ayuntamiento de Sevilla que los tribunales de justicia han rechazado de forma clara y reiterada. Sacyr, a través de su filial gestora de las Setas de la Encarnación, ha anotado en sus cuentas anuales que aquella aportación pública sirvió para financiar la construcción del complejo, lo que le permitiría deducir anualmente cantidades por la amortización de la estructura. Sin embargo, dos pronunciamientos judiciales distintos se lo han negado expresamente.

El Juzgado de lo Contencioso Administrativo número 5 de Sevilla ya dejó por escrito en su sentencia del 10 de abril de 2015 que el contrato firmado en diciembre de 2005 entre la Gerencia de Urbanismo del Ayuntamiento y Sacyr era un contrato de obra cuyo precio se abonaría en parte en especie: concretamente, mediante los derechos de explotación comercial de los espacios de la Plaza de la Encarnación y la cesión del inmueble situado en el número 24 de esa misma plaza.
Esa calificación jurídica tiene consecuencias directas. Si el Ayuntamiento ya pagó la construcción cediendo los derechos de explotación, no existe técnicamente ninguna subvención a fondo perdido destinada a levantar las Setas. La propia Sacyr reconocía en sus cuentas de 2015 que aquella aportación económica tenía como objetivo que la explotación del conjunto alcanzara el umbral de rentabilidad previsto, no sufragar su edificación.
Lo llamativo es que esta aclaración judicial se produjo en una sentencia que, en conjunto, fue favorable a Sacyr, pues obligó al Consistorio a resolver el contrato e indemnizar a la multinacional con 35 millones de euros por sus propios incumplimientos.
Y es que el Ayuntamiento de Monteseirín incurrió en varias infracciones del contrato original. No entregó a tiempo el inmueble de Encarnación número 24, hoy reconvertido en el hotel Abba Sevilla. Además, ordenó de forma unilateral abrir el acceso gratuito al mirador para los sevillanos sin acordar ninguna compensación económica por ello con la concesionaria.
El Tribunal Superior de Justicia de Andalucía también se pronunció en el mismo sentido, dejando sin sustento legal la tesis de Sacyr sobre la naturaleza de la subvención recibida.
La disputa en torno a las Setas, uno de los proyectos urbanísticos más polémicos y costosos de la historia reciente de Sevilla, sigue generando flecos judiciales y contables más de quince años después de su inauguración.
Más noticias de Sevilla
Dos guardias civiles de paisano pillan con las manos en la masa al autor de una oleada de robos en Alcalá del Río
El instinto de dos guardias civiles de franco pone fin a una noche de cinco robos en Alcalá del Río
Montero aparta del núcleo duro del Parlamento al hombre de confianza del barón socialista de Sevilla