La Policía de Ciutadella visita en prisión al okupa acusado de tentativa de homicidio para que autorice retirar sus cosas antes del derribo

Una patrulla de la Policía Local de Ciutadella se desplazó el miércoles por la mañana al Centro Penitenciario de Menorca para entrevistarse con uno de los okupas que residía en el inmueble de la calle Pintor Torrent, una vivienda que durante los últimos meses ha sido foco constante de conflictos en el barrio.

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El hombre, de nacionalidad colombiana y 52 años de edad, se encuentra en prisión preventiva desde la semana pasada tras ser acusado de un intento de homicidio contra otro hombre de la misma edad, de nacionalidad española, que también ocupaba ilegalmente la misma casa.

Según los datos conocidos, el presunto agresor utilizó una botella rota para atacar a su convecino, causándole cortes y heridas graves en los brazos y el costado. La víctima tuvo que ser trasladada de urgencia al Hospital Mateu Orfila. La jueza que tomó declaración al detenido acordó su ingreso en prisión preventiva.

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El motivo de la visita policial a la cárcel fue solicitar al preso que firmara una autorización para que un familiar pudiera acudir al inmueble y retirar las pertenencias que aún quedaban en su interior.

La razón de esta gestión no es menor: el Ayuntamiento de Ciutadella, propietario del edificio, tiene abierto un procedimiento que contempla el derribo inminente de la casa. La demolición obligaba a resolver cuanto antes la situación de los objetos personales que el detenido había dejado allí.

La vivienda de la calle Pintor Torrent se ha convertido en los últimos meses en uno de los puntos más problemáticos de la ciudad. Los vecinos de la zona han denunciado en repetidas ocasiones los continuos altercados protagonizados por los ocupantes del edificio, llegando a describir la situación como una auténtica pesadilla para la convivencia en la calle.

El episodio de violencia que acabó con el colombiano entre rejas fue el más grave de una larga serie de incidentes. Con su derribo previsto, el Ayuntamiento espera poner fin de forma definitiva a los problemas que este inmueble ha generado durante tanto tiempo en el entorno.