El alcalde de Logroño, Conrado Escobar, visitó esta semana las obras de reurbanización de las calles Lardero y Vitoria para dar por prácticamente finalizados unos trabajos que han terminado con antelación respecto al calendario previsto, que marcaba mediados de septiembre como fecha límite.

Escobar se mostró satisfecho con el resultado y lo calificó como un buen ejemplo de urbanismo humano y de calidad, en el que el peatón y el comerciante son los principales protagonistas.
El origen de la intervención fue la necesidad urgente de solucionar los continuos reventones de tuberías que venían sufriendo varias calles del entorno en los últimos años. Una vez decidida la obra para abordar esas deficiencias en las conducciones de agua, el Ayuntamiento aprovechó para acometer una remodelación integral que va mucho más allá de lo que exigía la infraestructura.
Con una inversión total de 1,42 millones de euros, se han ampliado las aceras y se ha reducido su altura para crear una plataforma única más accesible. También se ha renovado el alumbrado mediante tecnología LED, se han plantado más de veinte árboles en la calle Lardero y se han instalado catorce jardineras florales.
El regidor destacó que se ha ganado espacio para el peatón y se han mejorado todos los aspectos de la calle, tanto estéticos como de accesibilidad y mobiliario urbano.
No obstante, una parte de los vecinos ha manifestado su disconformidad con algunos aspectos del resultado. Ante esas críticas, Escobar optó por la cautela y aseguró que el sentir general de la calle es mayoritariamente positivo. Añadió que todas las opiniones son bienvenidas y que corresponde al equipo de gobierno integrar todas las sensibilidades pensando siempre en el interés general.
El primer edil también se refirió a la futura rotonda de Vara de Rey, otro proyecto que ha generado debate entre los logroñeses. Escobar la defendió como una actuación indispensable que mejorará las conexiones con San Antón y con las estaciones de autobuses, y afirmó que seguirá la misma filosofía de poner al peatón en el centro de la ciudad.
Con las obras ya concluidas, el alcalde invitó a los vecinos a disfrutar de una calle que, a su juicio, responde plenamente al bien común de Logroño.



