El cerro de San Cristóbal, ubicado al sur de Valladolid, ha sido objeto de un proceso de renovación que busca recuperar un espacio abandonado durante más de medio siglo. Este proyecto, impulsado por el Ayuntamiento, busca transformar el cerro en un lugar de esparcimiento y naturaleza para los vecinos, tras años de desinterés y falta de mantenimiento.

Las intervenciones realizadas incluyen el acondicionamiento de senderos, la instalación de bancos y la estabilización de taludes. Estos cambios permiten a los vallisoletanos disfrutar de un entorno natural que había estado olvidado. Las acciones llevadas a cabo buscan dar acceso a un espacio que, anteriormente, era considerado inaccesible.

En total, se han invertido cerca de 410.000 euros en esta mejora, que ha durado seis meses. La intención es convertir el cerro en un área verde que favorezca actividades como el senderismo y la bicicleta. A partir de ahora, los caminantes podrán recorrer senderos que se han ampliado y mejorado para hacerlos más accesibles.

Las obras incluyeron no solo el arreglo de caminos, sino también la plantación de más de 16.000 árboles y la preservación de la flora autóctona. Esta restauración busca garantizar un entorno seguro, eliminando ramas secas y potenciando la biodiversidad en la zona. Además, se han creado espacios para anfibios y otras especies, como parte de un esfuerzo por mejorar el ecosistema local.

El cerro, que se erige como uno de los miradores de la ciudad, ahora contará con información didáctica sobre las acciones de restauración llevadas a cabo. Gracias a este esfuerzo, se pretende que el cerro no solo sea un lugar para pasear, sino también un área educativa sobre la biodiversidad y la sostenibilidad.

Sin embargo, los límites de intervención del Ayuntamiento no permiten el acceso a la cima, que sigue siendo propiedad del Gobierno central. Esta restricción deja fuera de la renovación una parte importante del cerro, que permanecerá vallada y sin acceso público, a pesar de su potencial recreativo.

La transformación del cerro de San Cristóbal se inscribe en un proyecto mayor denominado ‘Caminos de Biodiversidad Urbana’. Esta iniciativa, respaldada por el Ministerio para la Transición Ecológica, busca integrar espacios naturales dentro de la ciudad y potenciar su conexión. Con el cerro y otros espacios, se busca fomentar un entorno más saludable y accesible para todos los vallisoletanos.

El proceso de transformación está terminado, pero el futuro del acceso a la cima del cerro y su posible apertura al público aún queda por definir. Esta situación genera expectativa entre los vecinos, que quieren conocer si podrán disfrutar de esas áreas en algún momento.

por redaccion