La zona de bajas emisiones (ZBE) en Valladolid está en el centro del debate municipal tras una reciente reunión del comité de seguimiento. Esta reunión fue convocada tras la insistencia de Vox para modificar la ordenanza actual. El objetivo planteado por Vox incluye la suspensión del régimen sancionador y la reducción del área de restricción al tráfico, una propuesta que ha suscitado reacciones encontradas entre los miembros del equipo de Gobierno municipal.

La teniente de alcalde y portavoz de Vox, Irene Carvajal, ha calificado la reunión como "positiva". Ella ha enfatizado que la intención de su partido no es realizar ajustes menores, sino cambiar de forma significativa las condiciones del régimen sancionador. Su propuesta también incluye una revisión del área de restricción, que según ella ya fue ampliada con respecto a la propuesta inicial del anterior Gobierno.
El concejal de Tráfico y Movilidad, Alberto Gutiérrez, ha mostrado una postura más cautelosa al abordar estas posibles modificaciones. Gutiérrez ha subrayado que existen dos recursos legales contra la ordenanza actual y que modificarla podría ser un proceso complejo. Por lo tanto, ha abogado por esperar a que la situación se aclare antes de tomar decisiones.
Gutiérrez también ha mencionado la vinculación de las ayudas estatales al transporte público con la vigencia de la ZBE. Esto implica que cualquier cambio en la ordenanza podría afectar no solo la regulación del tráfico, sino también el acceso a financiación para mejorar el transporte urbano.
Los ediles han acordado estudiar cómo la ZBE ha impactado en la calidad del aire y la actividad económica de la ciudad. Por eso, se invitará a organizaciones de comerciantes a la próxima reunión para recoger sus opiniones. Esta colaboración puede ser clave para entender las repercusiones que la ZBE ha tenido en el comercio local, especialmente en tiempos de recuperación económica.
A través de la recogida de datos, se han contabilizado más de 13.800 multas impuestas desde la implementación de la ZBE. Se ha observado una reducción del tráfico en la zona restringida, con una baja del 9 por ciento en estos seis meses. Sin embargo, los ediles sostienen que esta disminución del tráfico no se ha traducido en una notable mejora de la calidad del aire.
La propuesta de suspender el régimen sancionador solo los fines de semana también ha sido discutida. Carvajal ha manifestado que los datos sugieren que la incidencia de las restricciones disminuye los sábados y domingos. Esta posibilidad se está considerando entre los ediles, aunque se recuerda que, por el momento, la ordenanza sigue vigente tal como está.
La situación en torno a la ZBE evoluciona con la presentación de recursos y la búsqueda de consensos en el seno del Ayuntamiento. Se espera que las próximas reuniones sigan abordando estos temas, lo que podría llevar a cambios significativos en la regulación del tráfico en Valladolid.
