Las Aceñas de Cabañales se convierten en escenario vivo del final del Imperio romano

Zamora retrocedió en el tiempo este sábado para revivir uno de los periodos más fascinantes de la historia de la humanidad. Las orillas del Duero, a la altura de las Aceñas de Cabañales, acogieron las III Jornadas de Recreación Histórica, una cita que cada año gana en participación y en espectáculo.

Las Aceñas de Cabañales se convierten en escenario vivo del final del Imperio romano

El enclave elegido no pudo ser más acertado. Las Aceñas de Cabañales, con su entorno natural y su carga histórica, ofrecieron el marco perfecto para trasladar a los asistentes al ocaso del Imperio romano y los albores de la Edad Media, dos épocas que marcaron para siempre el destino de lo que hoy conocemos como Europa.

Guerreros, legionarios, artesanos y ciudadanos de otra era tomaron el espacio con sus indumentarias, armamentos y utensilios reproducidos con gran fidelidad histórica. Los grupos de recreadores pusieron en escena combates, rutinas de vida cotidiana y demostraciones que lograron capturar la atención del público asistente, entre el que no faltaron familias con niños y aficionados a la historia.

Noticias de Zamora en tu WhatsAppGratis, sin registros y sin que nadie vea tu número.
Unirme al canal
🎉
¡Andavías está en fiestas!Qué hay hoy — programa en vivo29 ago — 8 sept
En fiestas

La jornada contó con actividades participativas que permitieron a los visitantes acercarse de primera mano a las costumbres, técnicas y tradiciones de aquellos siglos convulsos en los que el poder romano se desmoronaba frente al avance de los pueblos germánicos. Una oportunidad única para aprender de forma lúdica y diferente.

Este tipo de eventos sitúa a Zamora en el mapa de las ciudades comprometidas con la divulgación histórica y el patrimonio cultural. La capital zamorana, con una herencia medieval de primer orden, encuentra en estas jornadas una forma de poner en valor su pasado de manera dinámica y accesible para todos los públicos.

La celebración de esta tercera edición consolida la iniciativa como una de las citas culturales del verano en la provincia. La respuesta del público y el nivel de los participantes apuntan a que el evento seguirá creciendo en próximas ediciones, con la esperanza de ampliar temáticas y atraer a grupos de recreación de otras regiones.

Zamora, una vez más, demostró que su historia no está solo en los libros ni en los museos. También vive, respira y se puede tocar en sus calles, sus riberas y sus rincones más singulares.